Occidente estrecha su cerco diplomático sobre Al-Assad

Tras la masacre de chicos y mujeres en Houla, varios gobiernos expulsan a representantes
DAMASCO.- En una inusual represalia coordinada que busca cerrar el cerco diplomático sobre el régimen de Bashar al-Assad, varios gobiernos occidentales expulsaron ayer de sus capitales a embajadores y representantes del régimen sirio en protesta por la matanza de 108 personas en Houla, el viernes pasado.

Francia, Alemania, Italia, Holanda, Bélgica, Bulgaria y España anunciaron la expulsión de los embajadores de Siria en sus países, en un intento de incrementar la presión sobre Al-Assad, que desde hace 15 meses reprime con crudeza las protestas contra su gobierno.

Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia -donde los embajadores sirios ya habían abandonado el país previamente- echaron a altos representantes del país árabe.

El Departamento de Estado norteamericano anunció ayer que le dio 72 horas para dejar el país al encargado de negocios sirio en Washington. Desde octubre, cuando el embajador Imad Mustafa regresó a Damasco, Siria es representada en Washington por un encargado de negocios.

Alemania le concedió el mismo plazo para abandonar su territorio al embajador sirio, Radwan Loutfi. El ministro de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, dijo que Berlín y sus aliados esperan "que este claro mensaje no llegue a oídos sordos en Damasco". Canadá, en tanto, expulsó a todos los diplomáticos sirios acreditados en Ottawa.

Luego de reunirse con su par español, José Manuel García-Margallo, el canciller británico, William Hague, anunció la expulsión de tres diplomáticos sirios -entre ellos Ghassan Dalla, el de mayor rango- que habían sido informados de la decisión del gobierno de David Cameron.

La embajadora del régimen en París, Lamia Shakkour, también fue notificada de su inminente expulsión, dijo el presidente de Francia, François Hollande, que confirmó que hubo una decisión coordinada con otros países aliados.

Horas después, durante una entrevista televisiva, el mandatario francés no excluyó la posibilidad de realizar una intervención armada en Siria para poner fin a la represión.

"La intervención armada no está excluida, con la condición de que se haga mediante una decisión del Consejo de Seguridad de la ONU. Hay que convencer a China y a Rusia", indicó Hollande a France 2.

Rusia y China son los únicos aliados con los que todavía cuenta Al-Assad en el Consejo de Seguridad, donde sus embajadores bloquean o se muestran reticentes a profundizar las sanciones contra Damasco.

Coordinación

La decisión de incrementar la presión de la comunidad internacional contra las autoridades sirias fue tomada anteayer, luego de una conversación telefónica entre Cameron y Hollande, tras la masacre de civiles en Houla.

El viernes pasado, durante un ataque que se extendió hasta la madrugada del sábado, 108 personas, entre ellas 34 mujeres y 49 chicos, fueron asesinadas en Houla, un grupo de aldeas agrícolas pobres al noroeste de la ciudad de Homs, en una masacre atribuida a paramilitares leales al dictador conocidos como shabiha .

La agencia de derechos humanos de la ONU informó ayer que la mayoría de las 108 víctimas fueron baleadas a quemarropa. El informe indicó que la mayor parte de los muertos fueron fusilados a corta distancia, mientras que menos de 20 perdieron la vida a causa del fuego de artillería. Muchas de las víctimas murieron en el pueblo de Taldaw en dos incidentes separados.

"Lo que está bien claro es que éste fue un hecho absolutamente abominable y que, por lo menos, una parte sustancial fueron ejecuciones sumarias de civiles, mujeres y niños", dijo Rupert Colville, vocero del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. "Hasta este momento parece que familias enteras fueron baleadas dentro de sus casas."

La brutalidad de la matanza, documentada por las imágenes aterradoras de decenas de cadáveres de chicos puestos en fila en un salón, despertó la indignación internacional y planteó nuevos interrogantes sobre la capacidad de un plan de la ONU para poner fin a la violencia.

El enviado especial a Siria de ese organismo internacional, Kofi Annan, se reunió ayer con Al-Assad, al que le exigió "medidas audaces ahora y no mañana", y le pidió que frene las operaciones militares, permita las manifestaciones pacíficas y libere a los detenidos.

"Pedí pasos concretos ahora, no mañana, sino ahora, para el cumplimiento del plan. Esto quiere decir que el gobierno y todas las milicias filogubernamentales deben detener las operaciones militares y mostrar la máxima moderación", dijo Annan, luego de reunirse con Al-Assad en el palacio presidencial de Damasco.

El mandatario sirio rechazó la responsabilidad de las fuerzas de Damasco en la masacre de Houla y dijo que el éxito del plan de paz de las Naciones Unidas "depende del fin del terrorismo".

Al-Assad también acusó a Estados Unidos, Turquía, Francia, Israel y los países árabes del Golfo Pérsico de respaldar acciones de grupos armados. Desde que estallaron las revueltas, en febrero del año pasado, las autoridades sirias argumentan que el régimen se enfrenta a grupos terroristas o milicias de islamistas.

La masacre de Houla y sus consecuencias diplomáticas no frenaron ayer los actos de violencia en Siria, donde murieron por lo menos 98 personas, según denunció el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que tiene su sede en Londres.

Agencias EFE, DPA, ANSA y Reuters

Las expulsiones

Embajadores.

Francia, Alemania, Italia, Holanda, Bélgica, Bulgaria y España anunciaron ayer la expulsión de los embajadores sirios en sus respectivos países, en una nueva medida para aumentar la presión sobre el régimen de Al-Assad tras la masacre de Houla.

Altos representantes.

Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia, donde ya no había embajadores sirios, también se sumaron a la ofensiva y echaron a los más altos representantes del régimen sirio. El Departamento de Estado le dio 72 horas para abandonar el país al encargado de negocios de la embajada siria, que representa al régimen ante Washington desde octubre, cuando el embajador fue retirado por el régimen de Damasco.

Otros diplomáticos. Canadá anunció, en tanto, la expulsión de todos los diplomáticos acreditados ante el gobierno de Ottawa y a sus familiares.

La Argentina no adhirió a la medida

En medio de la ofensiva diplomática de varias potencias occidentales contra el régimen del presidente Bashar al-Assad, la Argentina no expulsó a los representantes sirios de la delegación de Buenos Aires y, según fuentes de la Cancillería, esperará una resolución de las Naciones Unidas. Por su parte, Brasil también rechazó la posibilidad de expulsar a diplomáticos sirios de su país..

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