El océano, la nueva ruta de los sin papeles

Ante el refuerzo de la vigilancia en la frontera, cada vez más buscan llegar a EE.UU. por el Pacífico
SAN DIEGO.- La lancha estaba a unos cinco kilómetros de la costa, cuando un agente del servicio de inmigración apagó el motor, con la esperanza de hallar indicios de que había indocumentados tratando de ingresar ilegalmente a Estados Unidos en las inmediaciones.

En medio del silencio y la oscuridad de la noche, intentaban detectar emisiones de sulfuro o el zumbido de un motor. "Es como hallar una aguja en un pajar. El pajar es el océano Pacífico", expresó el agente Tim Feige minutos antes de que asomase el Sol y marcase el fin de la búsqueda.

Esta es una nueva ruta que usan los indocumentados para ingresar ilegalmente a Estados Unidos: un tramo de más de 1000 kilómetros cuadrados de océano que va desde Tijuana, México, hasta casi Los Angeles.

Si bien las detenciones de indocumentados en alta mar son un porcentaje mínimo de los arrestos de extranjeros sin papeles, las autoridades dicen que la vía marítima es cada vez más popular, ya que en tierra firme se han duplicado los agentes que custodian la frontera desde 2003, hasta llegar a los 20.000.

"Las opciones que tiene uno son ingresar por el Este, a través de montañas y desiertos, por el océano o por algún túnel subterráneo", expresó Michael Carney, agente de la oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, en San Diego. "Creo que llegaron a la conclusión de que lo mejor para ellos es intentarlo por el océano", agregó.

Las autoridades detuvieron a 753 presuntos indocumentados que trataban de ingresar al país en las costas del sur de California y en el mar, entre octubre y agosto, comparado con los 400 del año previo y los 230 de los 12 meses anteriores.

Los "coyotes" marinos usan viejas embarcaciones de madera, de un solo motor, conocidas como "pangas", de unos ocho metros de largo. Si se encuentran en aguas estadounidenses, casi infaliblemente están contrabandeando personas o drogas.

Las autoridades estadounidenses incrementaron la cantidad de patrullas marinas cerca de la frontera, por lo que las pangas deben alejarse más de la costa y dejar su carga más al Norte. Si bien la llegada de indocumentados por vía marítima no es nueva, la actividad cobró una nueva dimensión a partir de 2007, cuando comenzaron a aparecer pangas que viajaban de noche, sin luces, con hasta 25 personas a bordo, que llegan a pagar 5000 dólares por cabeza, el doble de lo que se abona por un cruce por tierra. En una buena noche, uno de esos viajes puede generarles 100.000 a los "coyotes".

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