Ocampos cargó contra la consulta y la reforma

El dirigente manifestó que la propuesta del saízmo apunta a la reelección indefinida para gobernador.

El convencional recordó que el Comité Nacional se manifestó en contra de la posibilidad de ampliar los mandatos.

Mediante una carta que fue difundida por el convencional nacional y ex intendente Jorge Ocampos, el radical sumó su voz a la polémica surgida sobre la Reforma Constitucional y la consulta popular convocada por el gobernador Miguel Saiz para el próximo 27 de junio.

El texto comienza señalando que “hemos leído en las últimas horas distintas expresiones del oficialismo, en las que hablan de un supuesto miedo a escuchar la opinión de la gente, por parte de aquellos que no comparten la oportunidad de la Reforma Constitucional, con el regalo de la re-reelección”. A los planteos indicados, el convencional responde calificando una “necedad” que los radicales tuvieran temor de escuchar el pensar de los ciudadanos rionegrinos quienes “les han posibilitado gobernar la provincia durante los últimos 27 años de vida institucional”.

Para Ocampos, la verdadera preocupación de los radicales debería ser “la necesidad de responder con responsabilidad a las expectativas depositadas en nuestro accionar, entre ellas las de administrar con eficacia los recursos del estado provincial”.

Para el referente del radicalismo los habitantes de Río Negro no tienen como prioritario la realización de una consulta popular, “una reforma engañosa, que persigue una re-reelección”. Señalando a continuación: “El Comité Nacional se ha expresado en este sentido, oponiéndose a las re elecciones indefinidas, poniendo como ejemplos los casos de Tucumán y Río Negro”.

Siguiendo la línea de pensamiento, Ocampos enumeró una serie de intereses que sostiene son propios de la ciudadanía: “sabe seguramente, que la costosa consulta no le resolverá ninguna de sus actuales preocupaciones, que pasan por la inseguridad, la inflación, su salario, su trabajo o su falta de trabajo, la salud y educación de sus hijos”.

El convencional también indicó que la deuda que los gobiernos democráticos mantienen con la población no están ligados a una reforma constitucional, “y muchos menos por un proyecto de perpetuidad, sino por garantizar todos y cada uno de los derechos que le confieren las cartas magnas en vigencia”.

Luego indicó: “Seguro hay temas no contemplados en la actual constitución, pero ninguno de ellos no salvables con una ley o una enmienda”.

Además, el convencional indicó que la reforma es un tema que pueda “manejarse como un producto a vender”.“Que el destrato a otro poder como el legislativo, con sesgados mecanismos de presión para torcer sus voluntades, no ayudan a la transparencia institucional. Una Legislatura que esperó por meses el proyecto oficial pese a reiterados anuncios de los voceros oficiales”.

“Dicen que una de las patologías que sufren muchos políticos, es la viudez del poder, de aquellos que lo perdieron y de aquellos que deberán dejarlo. Es como el chico que al no dejarlo jugar en el puesto que quería, se llevaba la pelota y terminaba el partido. Sin intención de asociar sustantivos, la diferencia sustancial con el capricho infantil, es que una provincia no tiene dueños”, concluyó.

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