Obtener el carnet de discapacidad, una odisea para cientos de familias

Pese a que en la cartera de Salud bonaerense aseguran que la situación ya está normalizada, todavía muchas personas se quejan de los obstáculos que encuentran para renovar u obtener por primera vez los certificados
El primer reclamo fue hace más de un mes y medio. Aquella vez, María Inés Bianchi se acercó al hospital Cestino de Ensenada con la idea de renovar los certificados de discapacidad de sus hijos José María y Juan Francisco, dos mellizos de 8 años. El primero padece autismo y el otro un retraso madurativo, por lo que tener el carnet es para la madre una cuestión vital. "La primera vez me informaron simplemente que no se estaban haciendo renovaciones -cuenta María Inés-. Pregunté por qué y me respondieron que hablara al ministerio de Salud, nada más. Llamé varias veces pero me paseaban por varios teléfonos y después me cortaban. Siempre igual. Volví al hospital y me dijeron que fuera al hospital Naval de El Dique, pero fui hasta ahí y me pidieron que volviera en otro momento porque no sabían nada. Volví y esa vez me indicaron que tenía que ir al Cestino, pero como en el Cestino estaban haciendo remodelaciones me dijeron que vaya a Acción Social, que era supuestamente el lugar donde se hacían las renovaciones. Fui y me dijeron que volviera el 15 de diciembre, porque todavía no había nada. Y el 15 volví otra vez y la respuesta fue genial: me comunicaron que el doctor a cargo de las renovaciones se había ido de vacaciones. Total: no había nadie para tramitar los certificados de mis hijos".

Aunque grotesca, laberíntica y por momentos absurda, la historia de esta madre se repite en cientos de casos de la región. Familias que peregrinan de un lado al otro en busca de algo que, por derecho, deberían obtener sin ningún tipo de inconveniente: los certificados de discapacidad, una herramienta clave para quienes padecen alguna dolencia limitante en lo físico o mental. Aunque en los últimos días se informó desde el ministerio de Salud bonaerense que se prorrogarán hasta el 30 de abril la vigencia de estos certificados -una medida que se tomó porque aquellos discapacitados a los que se les vencían los antiguos carnet y aún no tenían turno para sacar el nuevo, corrían el riesgo de perder los beneficios-, desde las distintas asociaciones que abordan la temática se asegura que los inconvenientes aún están lejos de solucionarse.

"A pesar de la prórroga nosotros seguimos recibiendo reclamos -asegura Rosa María Boffa, presidente de Nexo, una ONG que nuclea a padres de chicos con trastornos del espectro autista-. En el último mes, de hecho, contabilizamos casi cincuenta reclamos sólo de La Plata. Nos parece bien que las autoridades decidan reorganizar el tema de los certificados, pero la prórroga no alcanzó para solucionar el inconveniente que tienen cientos de personas. En los hospitales hay mucha desorganización. Y ni que hablar de los que tienen que sacar el carnet por primera vez. Para ellos la situación es aún más compleja".

QUEJAS Y EXPLICACIONES

Se estima que alrededor del 9% de la población de la provincia de Buenos Aires, casi 1.500.000 personas, sufre algún tipo de discapacidad. A partir de la puesta en marcha del nuevo certificado nacional, podrán acceder a los beneficios contemplados en las leyes nacionales 22.431 y 24.901. Para obtenerlo, la persona interesada tiene que presentar un informe de su médico donde se detalle el tipo de discapacidad que padece, desde cuándo, qué tratamiento lleva a cabo y el tipo de secuelas con las que convive.

Cedida por la Nación a la cartera de Salud bonaerense, que a su vez la asignó a los municipios a través de juntas en la mayor parte de la Provincia, la confección de estos carnet sigue en nuestra región resultando bastante traumática, a pesar que en las esferas oficiales se asegura que la situación "ya se está normalizando".

Concretamente, en la página web oficial del Servicio Nacional de Rehabilitación se advierte que desde el 1º de septiembre pasado "por resolución ministerial 2.216 de la provincia de Buenos Aires", quienes residen en territorio bonaerense deben "dirigirse a las juntas provinciales de cada municipio, las que emitirán el Certificado Unico de Discapacidad (CUD); motivo por el cual este servicio nacional no otorgará más turnos". Sin embargo, las juntas mencionadas todavía no funcionan a pleno en La Plata.

Para Daniel Levato, director provincial de Coordinación de Sistemas Regionales de Salud, "las quejas pueden tener que ver con las demoras. Hay juntas que tal vez se toman más tiempo para la evaluación. A pesar de los inconvenientes que se pudieron haber presentado, ya están funcionando más de 140 juntas en todas las regiones sanitarias para que los discapacitados tramiten, cerca de sus domicilios, el nuevo certificado único de discapacidad. Lo que resta ahora es mejorar los servidores donde se carga toda la información de cada uno de los certificados".

El Certificado Unico de Discapacidad (CUD) amplía al 100 por ciento la cobertura de los servicios de salud que se ocupan del tratamiento y rehabilitación de la discapacidad a través de las obras sociales nacionales, empresas de medicina prepaga, Profe o Pami. "El personal de cada distrito fue especialmente capacitado para utilizar un sistema informático en el que se cargan los datos de cada persona", se informó esta semana desde la cartera de Salud provincial.

Con todo, las quejas se siguen escuchando desde distintos puntos de la región. Alejandra de Souza protagoniza una de ellas. Su historia es complicada: tiene un hijo (Lucas, de 21 años) que padece un autismo severo y hace más de un mes que va y viene por distintos hospitales platenses buscando una respuesta. "Fui al Rossi, al Gutiérrez y al Cestino pero en ningún lugar me supieron dar una solución. Esta semana fui a Desarrollo Social porque el carnet de Lucas se vence el 19 de diciembre, pero me dijeron simplemente que el médico encargado de las renovaciones estaba de vacaciones. Lo peor es que en todos los casos me trataron mal y se quisieron desentender de mi problema".

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