Antes de ir a paritarias y negociar mejoras salariales que pueden terminar siendo absorbidas por el cobro de ese gravamen, los principales sindicatos de la región como Petroleros y Camioneros aguardan que se eleve el piso del Impuesto a las Ganancias. Otros, como los municipales, desdoblaron sus negociaciones para marzo y setiembre, a la espera de la actualización del mínimo no imponible.
Varios factores han confluido para que este año sea hasta ahora uno de los más complejos en materia de negociación salarial desde 2007.
La inflación, la demora en la actualización del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y del tope de las asignaciones, además de las internas en la CGT y la creciente oposición al gobierno nacional del dirigente Hugo Moyano, no colaboran en un esquema que dejó hasta el momento como particularidad una gran dispersión de negociaciones salariales, dilación en el cierre de acuerdos y negociaciones en dos etapas, una para el primer cuatrimestre y otra para el segundo.
En Comodoro Rivadavia y la región los sindicatos consultados reconocieron que temen que tengan que esperar hasta julio --fecha de realización de las elecciones en la Confederación General del Trabajo que lidera Hugo Moyano-- para que el gobierno acepte la reclamada actualización del mínimo no imponible que hoy se ubica en 5.782 pesos mensuales. También para que se eleve el tope para percibir asignaciones familiares. Hoy quedan excluidos de ese beneficio quienes cobran más de 5.200 pesos por mes.
Los gremios sostienen que les preocupa en especial que las mejoras salariales que puedan lograr, terminen siendo absorbidas por el Impuesto a las Ganancias. Se estima que a partir de los incrementos de sueldo y la falta de actualización del tributo, unos 350 mil trabajadores en relación de dependencia de todo el país se sumarían durante los próximos meses al 1,5 millón que ya están alcanzados por dicho impuesto.
Por esa razón, en Comodoro Rivadavia algunos sindicatos negociarán este año en dos etapas. Tal es el caso de los municipales que en marzo cerraron un 19% para seguir “hablando” en setiembre.
Lo mismo estableció la Unión Obrera de la Construcción con los acuerdos para el sector de trabajadores que desarrolla sus tareas en los yacimientos petroleros. Así, cobrarán un aumento salarial del 12 por ciento, retroactivo al 1 de marzo. El acuerdo alcanzado en el marco de las paritarias tiene vigencia hasta el 30 de junio, cuando las partes volverán a reunirse para discutir nuevas escalas salariales.
MEDIDAS
Petroleros y Camioneros, dos de los gremios cuyos trabajadores perciben mayores ingresos en la región, afirman que muchos de los trabajadores comprendidos en las negociaciones salariales perderán gran parte de los aumentos conquistados, ya sea porque deben destinar una parte al pago del Impuesto a las Ganancias, porque dejan de percibir parcial o totalmente las asignaciones familiares.
Lo mismo plantea la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que convocó a un paro de 24 horas para el 8 de junio reclamando acciones en este sentido y la existencia de paritarias “sin techo”.
A nivel regional los sindicatos enrolados en esa organización, la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, la Asociación de Trabajadores del Estado, ya alcanzaron una actualización salarial, no así el Sindicato de Trabajadores Viales y los Judiciales. Estos últimos, el 30 se reunirán con autoridades del Superior Tribunal Justicia fuera de paritarias, tras dos semanas se medidas de fuerza.
ESPERAR
Sobre las negociaciones en Petroleros Privados, su referente Carlos Gómez afirmó que en las condiciones actuales “un aumento no vale de nada”.
“El tema del Impuesto a las Ganancias y el tope de asignaciones familiares es una preocupación de muchos trabajadores, pero sobre todo de los patagónicos, porque se estima que son 350 mil los trabajadores que tendrán aumento en estos meses y van a tributar”, afirmó.
En la misma línea Camioneros planteó que después de las elecciones de la CGT en julio se realizarán medidas si el panorama no cambia.
Jorge Taboada, secretario general de esa organización en Chubut, reclama la intervención de los legisladores y funcionarios provinciales en una problemática que afecta claramente a los trabajadores.
Mientras, los Petroleros Jerárquicos estiman comenzar con las negociaciones salariales una vez que finalice el trabajo que realizan en la mesa de interpretación del convenio. “Nuestro convenio vence en setiembre y estimamos comenzar las negociaciones en julio”, dijo el referente de prensa de ese gremio, Pedro Argel.


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