Obreros de Appo se movilizaron al Municipio y al Centro Comercial

La empresa sufre una crisis financiera que paralizó su producción hace dos meses. Los dueños pusieron la fábrica en venta. Mientras tanto, los operarios sufren las consecuencias económicas y sociales del conflicto.
Con el respaldo de delegados de distintos gremios de Rafaela, los obreros de la empresa Clorindo Appo marcharon por las calles del Microcentro rafaelino al ritmo de las bombas de estruendo para plantear públicamente el conflicto laboral que soportan desde hace seis meses y la incertidumbre que tienen respecto a la continuidad de su fuente laboral.

Más de 200 manifestantes se concentraron en la sede de la Seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica desde donde iniciaron su recorrido hacia el Microcentro. La primera escala de la columna fue la Municipalidad de Rafaela donde entregaron un documento a los secretarios de Gobierno, Mario Rossini y de Desarrollo Social, Marcelo Lombardo, y al subsecretario de Deportes, Jorge Romera -estos dos últimos también dirigentes gremiales de SOIVA y la Bancaria, respectivamente-. El intendente, Omar Perotti, no pudo recibir a los dos delegados de Appo y al secretario General de la UOM, Roberto Oesquer, debido a que se encontraba reunido con un grupo de alumnos destacados por el mérito académico, en una audiencia acordada con anterioridad (ver página 18).

Los representantes municipales se comprometieron a analizar una asistencia especial para 40 obreros que junto a su familia atraviesan una situación crítica. Y además a movilizar una base de datos con el nombre de los trabajadores para dejarlos a disposición de otras empresas metalúrgicas para cuando deban cubrir puestos en sus establecimientos. “No hay que dejar puertas sin golpear”, reflexionó Rossini durante la breve audiencia en la que recibieron formalmente el documento.

Un arco iris de banderas se destacaba entre los manifestantes que se apostaron sobre calle Moreno, frente al edificio municipal, lo que obligó a interrumpir el tránsito y actuar a personal de Control Público para desviar los vehículos en el Microcentro. ATE, ATILRA, SMATA y la agrupación Evita fueron algunas de las organizaciones que respaldaron a la UOM en esta marcha.

En los carteles se destacaban las consignas contra las familias propietarias de la empresa, Peralta Ramos y Buteler. “Compran countrys y dejan 195 familias en la calle!”, destacaba una leyenda que sostenían dos mujeres. “Peralta Ramos, vaciador de empresas” y “Queremos la reapertura de nuestra fuente de Trabajo”, “Familia Buteler, basta de fundir fábricas” agregaban el resto de los carteles.

Después de permanecer cerca de una hora frente al Municipio, los operarios de Appo continuaron por bulevar Santa Fe hasta la Jefatura de Policía, en una ordenada marcha que sorprendía a comerciantes, peatones y automovilistas, especialmente por el uso de bombas de estruendo. Posteriormente, los manifestantes rumbo a la Plaza 25 de Mayo y desde ahí dirigirse al Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR), donde hicieron entrega del mismo petitorio que el que dejaron en la sede del gobierno local, mientras proseguían con el uso de pirotecnia de alto impacto.

"Esperamos que se resuelva lo más rápido posible este conflicto. Estamos cansados pero eso sí, dispuestos a seguir esta lucha. Queremos trabajar y cobrar el salario que nos corresponde. Por nosotros y por nuestras familias", señaló uno de los manifestantes.

En su planta industrial de Bella Italia, Clorindo Appo –en proceso de concurso preventivo de acreedores- se dedicaba a producir aros insertos para pistones, aunque hace algo más de un mes las actividades se encuentran paralizadas debido a la crisis financiera y la falta de insumos. Los accionistas ya confirmaron que no seguirán en la firma mientras negocian su traspaso, una salida que hasta ahora se transforma en la única esperanza a la que se aferran los trabajadores para que se reactive la producción.

CENTRO COMERCIAL

“Nos dejaron un petitorio en el marco de una marcha con absoluto respeto y corrección. Charlamos sobre la situación, nos transmitieron en primera persona lo que están pasando. En el Centro Comercial conocemos la situación, nos preocupa como institución y como vecinos de Rafaela. A todos nos afecta que 200 trabajadores estén pasando por esta situación. Nos pusimos a disposición y en la medida de lo posible queremos colaborar”, explicó a este Diario el director General de la gremial empresaria, Benjamín Albrecht.

La nota –se entregaron copias a Perotti, al intendente electo, Luis Castellano, al titular del Concejo, Jorge Maina, al obispo, Carlos Franzini y a las autoridades del Nodo Rafaela- lleva la firma de Oesquer y los delegados gremiales Pablo Rodríguez, Cristian Jara y Horacio Acosta, quienes representan a “191 trabajadores y sus familias”.

“La empresa que nos emplea ha cesado en su actividad fabril hace dos meses, nos adeuda casi cuatro quincenas de salarios” lo que ha generado “una situación desesperante en lo económico y en lo social” de las familias afectadas, dice el documento.

En el último punto, la nota intenta generar un compromiso solidario de las distintas autoridades: “No teniendo ninguna expectativa inmediata, viéndonos abandonados por la empresa, le solicitamos su intervención, intercediendo ante quien fuere posible para procurar un sostén a nuestras familias, la reapertura de la fábrica y el pago de nuestros salarios”.

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