Los proyectos para que la ruta 5 se convierta en una autopista entre Luján y Carlos Casares, y para que la ruta 7 se transforme en autovía entre Luján y Junín podrían quedar sin efecto.
Tres grandes proyectos viales que unirían el interior provincial con Capital Federal podrían quedarse sin sustento si se confirma la caída de las concesiones de las empresas que tienen a su cargo las obras, por lo que por estas horas el Estado trabaja en nuevas opciones para llevar adelante las iniciativas. Dos de esos proyectos comprenden a Luján.
Se trata de los proyectos para convertir en autopistas la ruta 8 en el tramo Pilar-Pergamino; la ruta 7 desde Luján a Junín; y la ruta 5 en el sector comprendido entre Luján y Carlos Casares.
La primera de las iniciativas ya fue oficialmente dada de baja: el Gobierno anunció la rescisión del contrato con la Corporación América -del empresario Eduardo Eurnekian- que iba a construir la autovía Pilar-Pergamino. Pero la decisión no le salió gratis: deberá pagarle a la empresa unos 150 millones de pesos por la ruptura del compromiso que los unía.
La situación es menos clara respecto a la obra que uniría las localidades de Luján con Junín, vía ruta 7. En diciembre, la empresa Univía dejó de hacerse cargo del proyecto. Según fuentes consultadas por DIB, ahora sería la empresa Buenos Aires a Los Andes S.A. quien iniciaría los trabajos a partir de 2011. De acuerdo, a la cartelería instalada Gaona frente a los barrios Villa del Parque y 2 de Abril, pasó a llamarse efectivamente Buenos Aires a Los Andes S.A.
Mientras en esta ciudad –única en contar con tres estaciones de peaje dentro de su territorio- este asunto parece no haber tenido mayor repercusión entre las autoridades, en otros distritos por donde deberían convertirse las actuales rutas en autopistas, la cosa es diferente.
ALGUNOS INTENDENTES CONFIAN, OTROS RECLAMAN
El intendente de San Andrés de Giles, Luis Ghione, se mostró confiado de que el primer tramo de la obra, que une Luján con su localidad, podría comenzar. El jefe comunal reveló que mantuvo contactos con representantes de las empresas, y manifestó sus deseos de que “la obra se comience a realizar en tiempo y forma”.
En Mercedes, Chivicloy, Chacabuco y Junín este tema concita la atención no solo de los medios de comunicación sino también de buena parte de la comunidad. En Chacabuco, por ejemplo, la ciudad fue centro de varias reuniones encabezada por el intendente y con la participación de representantes de entidades intermedias y funcionariosm provinciales y nacionales con competencia en este tipo de obras.
Sin embargo, Ricardo Lasca, presidente del Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (Conaduv), puso en dudas la iniciativa, al indicar que “la obra no está adjudicada, había un proyecto pero no se especificó los detalles respecto de los peajes que se van a poner”.
En cuanto a la ruta 5, el Gobierno tendría pensado rescindir el contrato hacia fin de año por demoras por parte de la empresa en la realización de las obras. Hasta ahora, H 5, una sociedad relacionada con Homaq, trabajó sobre el tramo Luján-Olivera pero aún no terminó de construir el enlace entre la nueva autopista y el Acceso Oeste.
Esta demora, sumado al incumplimiento en la construcción de las rotondas de los accesos de 9 de Julio y Carlos Casares –debían estar terminadas en un plazo de dos años- habrían precipitado la decisión de finalizar el contrato. Homaq ya tiene malos antecedentes: había sido concesionario durante los ’90, “pero no cumplió con la construcción de la autopista en el tramo que ahora está culminando”, denunció Lasca.
OTROS CAMINOS
El senador del GEN, Omar Foglia, indicó que ante la falta de respuestas respecto de las obras en la Ruta Nacional 5, presentó un pedido de informes para conocer el estado de las mismas y saber a ciencia cierta qué iba a suceder con el actual concesionario.
El senador se preguntó por “el estado actual de la obra, y cuánto habría que pagarle a la empresa que deja la concesión”.
“Es un golpe duro porque la 5 es una ruta muy transitada, y el proyecto era muy importante en cuanto a los productivo y la seguridad vial”, indicó Foglia.
Las obras de la ruta 5 comprendían la realización de autopista en el tramo comprendido entre Luján y Bragado, y a partir de allí se iba a construir una banquina asfaltada. Para Lasca, este procedimiento es “una estafa”, porque no incluye la realización de la autopista en su totalidad.
En caso de que finalmente se concrete la rescisión del contrato con H 5, se baraja la posibilidad de incluir la obra dentro de la licitación de cualquier otro proyecto vial como “obra complementaria”, aunque no se brindaron más precisiones al respecto.
En tanto, Vialidad Nacional podría hacerse cargo directamente de la autovía Pilar-Pergamino, con fondos del Estado, para apurar el trámite de las obras.
Respecto de la Ruta 7, los intendentes esperan precisiones acerca de la nueva concesionaria, aunque se mostraron escépticos respecto del avance de las obras: “no tengo fe de que se haga algo rápido al respecto”, confesó a esta agencia un jefe comunal consultado al respecto.




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