¿Qué pasa con la ruta que debe sostener la oportunidad histórica que tiene Salta en materia minera? Los presupuestos plurianuales planifican la continuidad de las obras públicas en el tiempo.
Se asignaron para eso más de 200 millones de pesos.
Para los estudios de factibilidad de los trabajos, en el mismo año, se destinaron 2,38 millones.
Pero en 2010 esa obra desapareció del plan plurianual o, lo que es lo mismo, tiene un presupuesto de cero pesos. Ese año, para el tramo que va desde San Antonio de los Cobres a Muñano, se habían asignado 95 millones y una inversión inicial de 2,1 millones de pesos.
En los planes
Elías Cerezo, titular de la Dirección Nacional de Vialidad en Salta, dijo que el tramo San Antonio de los Cobres - Muñano se encuentra preadjudicado.
Además, sobre el trayecto San Antonio de los Cobres - Mina La Poma, Alto Chorrillo - Campo Amarillo, dijo que se encuentra en la etapa de revisión del pliego, por parte de la División Costos de Obra y Coordinación General de Vialidad Nacional.
Tan importante resulta esa ruta que, para acelerar los tiempos de las obras, se creó la Comisión Pro Pavimentación Ruta Nacional 51, conformada el 22 de febrero por la Unión Industrial de Salta, la Cámara de la Minería, la Cámara de Proveedores Mineros, la Cámara de Transporte de Cargas y la Fundación Copaipa.
Las rutas que todos los años destruyen las lluvias no son solo vías de comunicación, sino el sostén de circuitos económicos complejos.
El estado de los caminos tiene una influencia directa en los bolsillos de miles de salteños. Si hay una ruta en mal estado, hay un comerciante perdiendo dinero.
Hoy esa falta de infraestructura es un impedimento cotidiano para el colosal potencial de algunas de las actividades que más trabajo y dinero dejan en la provincia.
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