El equipo de Julio Lamas se impuso por 86 a 84 en Núñez y salvó el primer match point. Peñarol merodeó una hazaña en el último cuarto pero no le alcanzó y ahora buscará el tricampeonato el jueves en el Polideportivo. La serie está 3 a 2. Galería de imágenes, enviados especiales
El partido tuvo un desarrollo cambiante en el primer tiempo. Obras empezó mejor, muy duro en defensa individual (no utilizó la zona) para provocar que Peñarol demore casi tres minutos en convertir (6-0). Pero el equipo marplatense hizo pie rápido y, con un parcial de 8 a 0, empezó a tomar el control del juego a partir de Facundo Campazzo (11 puntos en el cuarto), imparable para Osimani. El cordobés fue el único jugador “Milrayitas” en acertar desde afuera en el segmento (convirtió 3/4 en triples y sus compañeros fallaron los otros 7 intentos) y distanció a los de Hernández (18-12), que controlaron el pick and roll de Obras y obligaron a Osimani a atacar por arrestos individuales. Leiva, con más espacios, estuvo más agresivo para atacar en el poste bajo y si Peñarol no tomó una ventaja mayor en el cierre del cuarto (20-16) fue por su magra efectividad en tiros libres (3/9).
Parecía asentar el dominio Peñarol en el arranque del segundo cuarto (23-16). Pero el juego cambió de dueño cuando Lamas, en parte por decisión propia y en parte por la acumulación de faltas de sus titulares, mandó a los relevos a la cancha. Porque Konsztadt (8) secó a Campazzo y tuvo una participación decisiva en ataque para elaborar y anotar. Además, Espinoza y Elsener aportaron intensidad en los dos costados y Obras disfrutó de su mejor momento en el partido. Peñarol, confundido en ese pasaje, jugó a lo que pudo y no a lo que quiso. Los capitalinos llegaron tomar 10 puntos de ventaja (41-31) aunque entre el debutante Jackson (7) y Leiva (5) achicaron la brecha hacia el descanso largo (41-35).
Peñarol lució recuperado en la reanudación. Y en esa mejoría Leo Gutiérrez (10) tuvo una influencia directa. Venía apagado el olímpico pero se encendió con dos triples que le devolvieron a los marplatenses algo más que la delantera (50-46). Mata también encontró la medida del tiro exterior y Peñarol, que aprovechó las ventajas en los cambios de marca, tomó lanzamientos más lógicos. Pero Obras no se desordenó y, aún en desventaja, mantuvo la paridad hacia el cierre del cuarto (56-55) con penetraciones de Osimani y Espinoza.
Cuando parecía que la presión era toda para Obras, que se jugaba su última vida ante su gente y tenía a Osimani cargado con cuatro infracciones, los de Lamas encontraron triples que le dieron tranquilidad. Washam y Konsztadt abrieron fuego desde afuera y posibilitaron un escenario más optimista para el local (63-56). Para colmo, Obras pudo correr un par de réplicas y se escapó (70-56). Pero a Peñarol no se lo puede dar por muerto nunca. Su tiro de tres puede revivirlo en cualquier momento. Lo sabe Selem Safar, que clavó tres “bombazos” consecutivos y, con 11 puntos fila, devolvió la paridad. La hazaña parecía posible con un triple de Mata, que igualó el juego en 76 cuando restaban 2'40''. Pero Washam clavó una daga desde afuera (79-76) y Peñarol ya no pudo responder con la misma moneda. Obras jugó con inteligencia en un cierre muy apretado. Juan Gutiérrez consiguió un doble hundido y luego Osimani sentenció la historia desde la línea. Obras vio el final muy cerca, pero zafó el primer match point de la serie y postergó el festejo marplatense.
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