En una reunión reciente de productores de la zona sur con técnicos e ingenieros agrónomos, se abordó con preocupación la falta de agua en la zona, que afectó la producción algodonera de El Colorado y Villa Dos Trece y los granos en la zona de Pirané.
Un productor describió lo que la FAA viene denunciando hace unos meses: el taponamiento de los causes naturales del Riacho Negro, Dovagán, Salado y del Sistema Riacho Estero Bellaco. Por la sedimentación natural del Bermejo en la desembocadura de los causes de la zona, los excedentes que en esta época del año con los volúmenes de agua existente en el Bermejo, tendrían que estar volviendo por esos causes y bañando una importante área en la zona.
Al no bajar agua desde el río Bermejo a los afluentes, en toda la región no existen espejos de agua ni reservorios, lo que obliga a los productores a hacer inversiones en perforaciones que llegan a los 30 metros en algunos casos y no hallan napas de agua, mientras que años anteriores a menos de 10 metros encontraba buena calidad del vital elemento.
Un productor agropecuario de la zona que no es técnico y mucho menos especialista en el tema, habló desde la experiencia de los años trabajando en el campo y de su buena observación de la naturaleza.
Para ese productor no escapa que existe un ?taponamiento del drenaje del Bermejo hacia los causes en la región durante esta época del año?. Pero además cree que esta situación de crisis hídrica es la consecuencia de obras mal encaradas y construidas en la zona.
Una de esas obras tendría que ver con las rutas en esta parte de la provincia, con puentes o alcantarillas, son tal vez de escasas dimensiones y en menores cantidades para poder permitir el paso del agua. Sin embargo otra obra que no funciona, es la de aprovechamiento de los desbordes del Bermejo, construida en el Km 503 cerca de la localidad de Perín, consistente en un terraplén que se cierra como un anillo en una de las zonas que en otros años donde se producían desbordes, donde además se instaló una compuerta para regular el paso controlado del agua, para evitar anegamientos en la zona.
Esa obra actualmente no funciona, porque primero nunca se hicieron las tareas de mantenimiento, no hay personas responsables para atenderla y manejar el nivel de agua en la compuerta y fundamentalmente porque productores en la zona alteraron el cauce normal del agua que debería salir por el canal proveniente de esa compuerta.
Al no funcionar esta obra, desde esa zona hacia abajo, ningún productor tiene acceso al agua.
CICLO DE LLUVIAS ALTERADO
El mismo productor consultado, mencionó que desde hace más de 10 años no llueve como en años anteriores y los desbordes del Bermejo que ahora son contenidos por el terraplén y tiene las compuertas bajas, no permite que el agua baje a los campos.
Pero ahora bien; todo esto provocó un cambio en los regímenes de lluvias. El productor desde entonces construyó represas para poder almacenar agua de lluvia, pero los registros es escasos y son escasos porque como tampoco hay espejos de agua en la zona, no hay evaporación y por tanto menos lluvias.
Para solucionar estos problemas, los productores hacen perforaciones, pero lo que antes era posible a los 10 metros de profundidad, con buena calidad de agua dulce, ahora es una odisea poder llegar, ya que requiere una profundidad mayor a los 30 mts, lo que demanda mayor inversión y a veces sin éxitos para encontrar el vital elemento.
Las obras son manejadas políticamente por el Gobierno Provincial con fines electorales, pero con escasa visión técnica y lo que se argumenta como una supuesta intensión de llegar al productor, termina siendo un salvavidas de plomo que hunde aún más al hombre de campo o lo condena a mayores padecimientos cuando deciden quedarse en sus explotaciones.
MANEJO DISCRECIONAL
Para mayores padecimientos, muchos productores que fueron visitados durante la campaña política por los que hoy son mandatarios en la zona, en muchos casos son desatendidos ante las súplicas para que le suministren agua a sus aljibes o posos. Pero en muchos otros casos, la distribución no se estaría haciendo de acuerdo a la necesidad y la demanda, sino de acuerdo al color político de quien lo pide.
Muchos productores están condenados hoy al padecimiento y a vivir en sus campos sin ninguna producción, donde su único ingreso mensual viene en forma de un plan social del Estado.
La dependencia del productor y de las familias rurales en toda la zona, parece ser un mecanismo perverso de sometimiento de miles de campesinos en toda la región sur provincial, para romper su espíritu, mantenerlos sumisos y bajo dependencia de los municipios de la zona, los que responden todos al modelo infranista.
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