Tres municipios recibieron en la semana grandes anuncios; Monte Caseros, Santo Tomé y Capital suman más de $6 millones en obra pública. Todas son gobernados por el justicialismo. CON LOS CHICOS. COLOMBI EN UN COLEGIO DE CAPITAL.
Ayer, el Gobierno informó sobre arreglos en una histórica escuela de Monte Caseros donde invertirá $2.400.000. La localidad es gobernada por el peronismo y curiosamente su intendente, Eduardo Galantini (PJ), departió amenamente con el gobernador Ricardo Colombi el pasado jueves cuando el Mandatario provincial estuvo en Santo Tomé. El otro jefe comunal en esa tertulia mate de por medio en un impasee durante la agenda oficial, fue el anfitrión Víctor Giraud (PJ). (Ver página 5). Justamente, otro distrito peronista, Santo Tomé, también se beneficiará con trabajos para nueve escuelas en ese departamento por más de tres millones de pesos.
Se suma a esto la apertura de sobres en el llamado a licitación para la ampliación de la comisaría Nº12, ubicada en el barrio Juan de Vera en la capital provincial, con $1.165.779,80. La metrópoli correntina completa el trípode de comunas administradas por el peronismo provincial, opositor al gobierno de Ricardo Colombi que, además, ya anunció que se opondrá al pedido de empréstitos enviado al parlamento local por el Ejecutivo. Y en esta intersección de posturas tiene explicación todo el contexto.
ComunicaciónS y
costo político
Un mes llevan los proyectos de leyes que el gobernador Ricardo Colombi envió al legislativo y el ingreso de ambos por el Senado provincial. Si bien las comisiones de la Cámara alta que estudian la idea del endeudamiento por un total $1.100 millones dieron señales de que podrían darse dictámenes favorables, el peronismo se mantiene en la negativa. Dice que la deuda la deberán pagar los próximos gobiernos y que no está clara la forma en que el Estado correntino saldrá al mercado internacional a tomar dinero.
El oficialismo salió, entonces, a explicar la necesidad del crédito ocupando gran cantidad de espacios en los medios de comunicación y especialmente, buscó sumar a intendentes tanto del radicalismo como aliados, más algunos que otros del peronismo que están alejados del partido. En ese contexto apresuró el anuncio de obras emblemáticas para los municipios, y de hecho, parte del préstamos -10 millones de dólares - será destinado a las comunas para el “fortalecimiento de los gobiernos municipales”.
La estrategia del Gobierno provincial es que los dirigentes del PJ y especialmente los legisladores que viven en el interior, queden entrampados entre su negativa y las obras necesarias para los distritos donde habitan. El caso de Rubén Bassi, senador del PJ, quizás se enmarca en la disyuntiva planteada por los operadores del radicalismo gobernante.
“No sé cómo va a hacer para oponerse y después volver a Goya donde quiere ser candidato a intendente y le diga a la gente porque se opuso y por qué quedaron sin las obras que necesita la ciudad”, dijo a época entre sonrisas picarescas un senador de la UCR.
Lo real es que el peronismo orgánicamente se pronunció en contra de la toma de deuda, fue el sábado de la semana pasada durante la reunión de viceintendentes justicialistas hecha en Santa Lucía.


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