Obras en la ciudad vs. herencias de Kammerath

“Las obras de Juan (Schiaretti) en la Capital hicieron prescribir a (Germán) Kammerath”. La frase pertenece a un lúcido colaborador de José Manuel de la Sota y no fue dicha, fue tuiteada –como corresponde a la era– en las horas de festejo que siguieron al triunfo del peronismo del 7 de agosto. Tenía buenos datos la afirmación: desde el triunfo del ex ucedeísta que el peronismo no juntaba tantos votos en la ciudad.
La estrategia es clara. Schiaretti, en su calidad oficial de candidato consorte, hace jugar a todo el Gobierno provincial en la campaña municipal. Para darle vigor al binomio Héctor Campana-Alejandra Vigo de Schiaretti esta semana iniciará un rally de inauguraciones que llegará hasta el límite de la veda electoral.

De la Sota recién participará de la campaña en su tramo final. Y eso sólo si las encuestas le deparan posibilidades a Campana de vencer.

El problema es que el fantasma de Kammerath resurgió del olvido de la peor manera: con un embargo sobre las cuentas municipales por 123 millones de pesos en concepto de indemnización por el rompimiento del contrato para informatizar el municipio que hizo en 2002.

Ciertamente, el caso Tecsa no sólo golpea a Olga Riutort y al delasotismo –algo que parece haber olvidado ayer Campana al disparar contra Olga por este tema– por su responsabilidad por haber puesto en la Municipalidad a Kammerath. El caso Tecsa también lastima a sus sucesores Luis Juez y Daniel Giacomino, quienes en este tema mostraron algo en común: ambos tenían la aspiración de que la bomba le estalle en las manos al próximo intendente.

Falta todavía un mes para votar y la campaña municipal ya dio mucho más que hablar de las cosas que importan en la ciudad que todo el proselitismo provincial. Ayuda al debate que existan cuatro candidatos con posibilidades de vencer y varios más con chances de llegar a una banca en el Concejo Deliberante. El final está abierto. Hay muchas variables en juego, pero vale señalar dos claves:

1. Los triunfos disciplinan. El peronismo en Capital va dividido en las listas de Campana y Riutort, que se nutrió de muchos dirigentes del PJ. Un gesto de DLS puede hacer regresar a muchos al redil. Ya lo decía un cacique del partido: “El peronismo tiene una alta consideración del poder”. Si no juega fuerte, la dirigencia entenderá que tiene libertad de acción.

2. ¿Cuántos votos conseguirá transferir Luis Juez a su fórmula para la ciudad? El herido jefe del Frente Cívico ya camina los barrios buscando recuperar territorios perdidos de 2007 a 2011. ¿Mellará la base electoral de Riutort? ¿Hará retornar el voto que fue al peronismo? ¿O afectará al radicalismo en sus deciles más bajos de adhesión? Y el más importante: ¿Hay que sacar de la pelea al juecismo, el partido que gana la ciudad desde 2003?

Comentá la nota