Obra trucha: Mientras Camau sigue recluido en su despacho familiares de las víctimas protestaron en su casa

Allegados a los fallecidos Diego Rodríguez, Enrique Sosa y Pablo Medina realizaron una oración en su memoria. Criticaron a las autoridades municipales y a los empresarios. “Que se esclarezca el caso y se haga justicia”, pidieron. Pávido, Camau sigue recluido en su despacho.

Un grupo de amigos y familiares de las víctimas del siniestro del jueves en el que murieron ocho obreros protestó ayer frente a la casa del intendente Carlos Mauricio Camau Espínola, como gesto de protesta por “la inacción y la completa falta de control de la Municipalidad”, según afirmaron.

La marcha fue llevada a cabo por familiares y amigos de Diego Rodríguez, Enrique Sosa y Pablo Medina, víctimas del derrumbe en San Martín 652. Con la presencia de tres viudas, sus padres, hermanos, tíos y amigos, se cuestionó duramente la “falta de control” de parte de las autoridades municipales y a los empresarios a cargo de la construcción de la obra donde murieron ocho trabajadores.

Una de las personas a cargo de la organización de la manifestación, Silvio Urbina (tío de Diego Rodríguez), pidió contundentemente que “se esclarezca el caso y que se haga justicia”.

“Queremos que la Justicia investigue y estudie todo, y que luego se encarcele a los responsables, con Camau a la cabeza, y de allí para abajo”, dijo a La República.

Según atestiguó Urbina, la movilización se inició en San Martín 652, sitio donde ocurrió la tragedia, a través de una oración en honor a los fallecidos.

Luego, se caminó por San Luis hasta 25 de Mayo, y de allí hasta la esquina de 25 de Mayo y Tucumán, donde más de 90 personas se apostaron frente al edificio donde vive Camau Espínola. “Se hizo un bocinazo y aplausos, de manera pacífica, igual que la vez anterior”, señaló el familiar, y al respecto recordó que no se obtuvo respuesta alguna.

“Se encendieron velas y se arrojaron globos negros; y los familiares más cercanos estaban con remeras con las fotos de las víctimas”, añadió Urbina.

Posteriormente, el grupo se dirigió a las afueras de la sede de la comisaría 1ª, donde estaban detenidos los hermanos Marcelo y William Mayer, a cargo de la dirección de la edificación. Allí se dio continuidad a la protesta, con contados incidentes que no pasaron a mayores.

“Acá todos tienen su parte de culpa, tanto los empresarios como las autoridades municipales, en todas las carteras a las que les correspondía controlar estas cosas, y principalmente el intendente”, consideró el tío de Diego Rodríguez. “El Municipio dice que con la faja de clausura ya está, pero tienen que controlar que esa clausura realmente se cumpla”, agregó en referencia a la supuesta prohibición de la Comuna respecto de la continuidad de la construcción, cuya falta de veracidad se comprobó casi automáticamente.

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