El sábado, a media mañana, los obreros fueron notificados por el repsonsable de la empresa concesionaria que quedaban cesantes debido a la falta de cobro de los trabajos.
Como consecuencia de la medida, las obras de hormigonado se encuentran paralizadas, en el marco de una obra que hace tiempo debería haberse concluido.
En principio, eran 25 los operarios afectados a la construcción de la represa, pero paulatinamente fue mermando la cantidad de trabajadores, hasta quedar los 12 que el sábado fueron despedidos.
La obra hídrica, a cargo de la empresa Daniel A. Giacoia, oriunda de Pehuajó, está prevista para contener el caudal pluvial en un sector de la ciudad que habitualmente presenta problemas de anegamientos en determinadas épocas del año.
Inicialmente, estaba estipulado que las tareas quedaran finalizadas en marzo pasado, pero hubo retrasos que llevaron a las demoras que hoy pueden visualizarse en la obra, aunque está próxima a concluirse. De todas maneras, esta situación indudablemente, retrasará aún más, el final del dique.
La presa de regulación en construcción tendrá una altura máxima de 18 metros al nivel del vertedero (la revancha máxima de la represa) y en la parte inferior dos perforaciones de 70 centímetros de diámetro que, cuando sea necesario por imperio de la lluvia, permitirán el paso de una cantidad de agua que el Ramal H pueda absorber, evitando los desbordes que actualmente anegan las casas del barrio Falucho y zonas bajas aledañas.
La función de esta nueva estructura es garantizar que no vaya más agua que la capacidad que tiene el entubamiento. Actualmente, al no existir esa presa de regulación, lo que ocurre es que cuando las lluvias son intensas el agua empieza a circular dentro del entubamiento y cuando llega a la boca empieza a desbordarse por arriba
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