Río Negro intenta revertir la tendencia inyectando $ 35 millones en agosto.
El fin de semana se informó sobre erogaciones de casi 35 millones en lo que va del mes.
La reducción de la inversión pública es un indicativo de impacto directo en la economía, especialmente en el mercado laboral. Todos los registros consignan la disminución de ese índice en el Estado provincial.
El detalle oficial –que Río Negro informó a Economía de Nación– consigna una baja del 26% en el primer semestre, cayendo la inversión directa en "construcciones" desde 213,3 millones en el 2011 a 157,8 millones en el 2012.
La caída fue de 35,5 millones a 26,3 millones mensuales. Casi 56 millones en el semestre, es decir, un 9,4 millones por mes.
Además de esa contracción nominal, debe computarse la inflación y el incremento del costo de construcción. En julio, la proyección –según datos de la Contaduría– se mantuvo en una baja similar (un 25%), considerando desembolsos de 230 millones en los primeros siete meses del 2011 frente a 173,6 millones de igual periodo de este año.
Este fin de semana el gobierno informó del pago de casi 35 millones a contratistas en lo que va de agosto, destacando "una inversión de 230,5 millones" en todo el 2012. Ese desembolso significa un fuerte crecimiento, con el propósito de revertir la tendencia.
La disminución de las obras se corresponde con la concentración de los fondos para las obligaciones salariales frente a la escasez de recursos.
Hace algunos días, el ministro de Economía, Alejandro Palmieri entendió que esa primacía de las erogaciones en personal es un efecto inevitable en el marco de la contención de los gastos corrientes.
En referencia a las construcciones, Palmieri admitió una baja, pero también consideró que "en los años de elecciones -como el 2011- siempre se concretan más obras".
Esa consideración es cierta. Aún así, los índices detectados en el 2012 son inferiores incluso a sus pares del 2010 en casi el 7%. Esta declinación apareció también en la pulseada del oficialismo, especialmente centrada en la dificultad para la puesta en marcha de planes de viviendas.
El viernes, en un acto en Viedma, el senador Miguel Pichetto cuestionó esa demora en la ejecución y recordó que ese programa de financiamiento del Anses para viviendas en Río Negro tuvo la gestión de su hijo, el exministro Juan Manuel Pichetto. Horas después, el gobierno rionegrino informó del pago de casi 35 millones a las constructoras, incluyendo algo más de 8,5 millones por planes de viviendas del IPPV. Simultáneamente, el instituto comunicó del nivel de cobrabilidad en los planes habitacionales (ver aparte). Asimismo, la información gubernamental consignó que el IPPV abonó más de 100 millones, lo cual, "transparenta la decisión gubernamental de seguir avanzando para generar soluciones a una de las mayores necesidades", como la de "contar con una vivienda propia".


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