El nuevo parador será un moderno edificio de dos plantas, con las dársenas para ómnibus al norte y acceso desde el sur, a través de un deck que cruzará el Paseo de la Salud, en paralelo a la extensión de Trillo a través del terraplén del Urquiza, que será retirado en distintos puntos
Pero en este sentido, tras una charla que este diario mantuvo ayer con el titular de Infraestructura de la comuna, Juan Carlos Cabrera, y su director de Planeamiento y Obras Particulares, Cristian Toraso, debemos confirmar hoy que, aunque en un principio así estaba planeado originalmente, la ubicación del nuevo parador fue replanteada: debido a que su instalación en el vértice del Paseo de la Salud, a la vera misma de la ruta 188, planteaba numerosos inconvenientes técnicos y legales (sobre todo, chocaba el proyecto con la línea de preservación de esa arteria nacional), el nuevo parador se ubicará sobre calle José Hernández, entre Bicentenario (al otro lado del terraplén del Urquiza) y Diego Trillo, que será extendedida justamente a través del terraplén ferroviario.
El proyecto propone un edificio moderno e integrado al sector. Constará de dos plantas, con acceso principal de frente a Bicentenario, para llegar al cual se accederá peatonalmente a través de un deck de madera, o por calle a través de la futura extensión de Diego Trillo. Parte del terraplén será conservado para permitir una suerte de unión peatonal con la futura terraza del edificio, que permitirá acceder a sus servicios de bar y restaurante.
Al otro lado, hacia el norte, se ubicarán las dársenas para los ómnibus, que podrán llegar a ese lugar tanto desde la ruta como por el interior, sea por Trillo o por Hernández.
El futuro edificio supone una importante cantidad de metros cuadrados de superficie total -cerca de 400- y una importante superficie cubierta, de casi 230 metros cuadrados.
INTEGRACIÓN
URBANÍSTICA
Como ya hemos explicado, el referido plan es un proyecto de largo plazo que alienta el gobierno municipal, que propone tanto obras de infraestructura como la reformulación drástica de los dos corredores ferroviarios que, de una u otra manera, encierran la planta urbana de la ciudad.
Una de las obras que integra ese conjunto proyectual es la instalación del referido parador, cuyos detalles generales ya hemos apuntado.
Pero para emplazarlo es fundamental retirar parcial y/o totalmente el terraplén del ex Ferrocarril Urquiza que, además, entorpece otras obras planeadas para ese lugar, a lo largo del trayecto del Paseo de la Salud. A este respecto cabe aclarar que, en caso de lograrse la reactivación de ese ramal ferroviario, la idea sería instalar una estación al otro lado de la 188.
Con este cometido, además de las gestiones que se están realizando ante Tierras, también se procura avanzar con la Administración de Inmuebles Ferroviarios, ADIF, cuya autorización será crucial con este objetivo.

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