La UTE fue avisada de la transferencia de fondos de Nación a la Provincia, para que se pague la deuda que se mantiene desde hace medio año. Hasta ayer 180 obreros de la construcción desconocían la continuidad de los puestos laborales.
Como informara La Opinión Austral en ediciones anteriores, la obra del edificio de 17 mil metros cuadrados construidos peligraba su continuidad.
Fuentes de la UTE, que componen Esuco, Eliprint y Esuvial, admitieron que no retomarían las tareas luego del receso de fin de año si no se le depositaban los fondos adeudados desde el mes de agosto.
Sin que se conocieran las cifras de la deuda, desde una de las empresas se había confiado a esta corresponsalía que la provincia no abonaba los certificados de obras desde el mes de agosto, cuando se había pagado el certificado del mes de mayo.
La explicación del comitente de la obra, el Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda (IDUV), es que se trata de una construcción financiada por la Nación, y que no se habían recibido los fondos desde aquel mes.
La situación es entendida como parte de la pelea entre la provincia y la Nación, lo que llevó a la UTE a realizar gestiones también a nivel nacional para que se liberaran los fondos, ya que durante medio año la obra se había afrontado con recursos de la empresa, teniendo que disminuir la carga horaria de los obreros.
Hasta ayer, 180 trabajadores de la construcción no sabían si seguirían contando con su puesto laboral, ya que la situación les venía siendo explicada desde antes de las fiestas navideñas.
Ayer, las mismas fuentes empresarias contaron a esta corresponsalía que recibieron el aviso de la transferencia de fondos desde la Nación a la cuenta provincial de esa obra, por lo que el IDUV podría estar ejecutando el pago en el transcurso de esta semana.
“Todavía no se sabe si es toda la deuda o una gran parte, se sabrá con el transcurso de las horas”, indicaron desde la Unión Transitoria de Empresas que construye el nuevo hospital calafatense, el que se encuentra en un 50 por ciento de obra y con unos seis meses de atraso.
De acuerdo a lo conocido por este diario, la obra será reactivada con el mismo sistema de reducción horaria de los empleados, quienes trabajan de lunes a jueves, 8 horas.
Recién para el caso que la deuda se pague en su totalidad se contemplaría el volver a la normalidad de los trabajos, ya que la intención de la empresa es recuperar tiempo perdido durante la mitad del 2012. Además de cumplir con los plazos estipulados en la licitación, la idea también es no tener mayores pérdidas económicas. Es que desde el sector se sostiene que todo reacomodamiento de precios en obras de licitación se ajusta a lo dictado por el INDEC, mucho más bajo que los costos reales.
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