"La obra está controlada"

El ministro de Obras Públicas, Juan Acuña, minimizó las críticas por las fisuras en el estadio Bicentenario. Dijo que hay una campaña en contra de esa obra emblemática del FCS y aseguró que no sólo el gobierno que viene, sino otros gobiernos lo van a usar.
"Parece artificial la creación de una preocupación por la aparición de una fisura en un contrapiso de una vereda del estadio, que no tiene absolutamente ninguna importancia. Es como pensar que en su casa se rompe el mosaico de un piso de una habitación y empiezan a pensar que es un problema de estructura", afirmó el ministro a Radio Ancasti.

Acuña recordó que el estadio fue construido en una zona de suelo difícil y que, justamente por eso, se construyó sobre "120 a 130 pilotos de 80 centímetros de diámetro y 12 a 14 metros de profundidad".

El funcionario explicó que lo sucedido con el hundimiento de uno de los bufet no compromete al estadio por tratarse de una estructura aparte.

Sobre la situación de la constructora Capdevila en conflicto con los empleados, señaló que "forma parte de una campaña para ensuciar al estadio".

"El estadio va a ser usado intensamente por el gobierno que viene y por otros gobiernos más por 50 ó 60 años".

"Como lo dijo Clarín y los periodistas deportivos, es un estadio de lujo, una joyita. Que estén de acuerdo con su construcción es una cosa, pero que digamos que se perdió la estabilidad del estadio es una barbaridad", concluyó.

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