La empresa que construye un edificio en Ameghino al 500 de esta capital, donde ayer cayó parte de la medianera que colinda con la escuela San Martín, se excedió en las tareas de demolición autorizadas, fue notificada de la paralización de la obra, no se podrá reanudar hasta que cuente con la totalidad de la documentación aprobada.
Ayer al mediodía era visible la actividad en el lugar, ya que se había interrumpido el tránsito en la intersección de Zuviría y Ameghino para permitir el movimiento de camiones. Acudió allí el director de Fiscalización de Obras Civiles con otro funcionario y notificó la paralización de la obra, que sólo tenía autorizadas tareas de demolición, no de excavación, ni de construcción de bases, vigas de fundación y subsuelo de casi dos metros de profundidad.
"El estudio de impacto demora mucho, nosotros comenzamos igual", dijo uno de los responsables de la obra a uno de los inspectores.
La frase sintetiza el procedimiento habitual de constructores y proyectistas, que después de la autorización para demoler, excavan, rellenan y luego empiezan a levantar el edificio, porque sencillamente no desean atenerse a las normas vigentes y se manejan con hechos consumados. Se trata de la curiosa inercia que nació por el 2006, se prolongó hasta mediados de 2009 , período del que datan las más de 60 excepciones para construir en el área Centro, a través de las comisiones CASA y CAT y que las actuales autoridades del área de Planificación casi no pueden detener, a pesar del empeño.
"La empresa se excedió en la demolición, cayó parte de la medianera, hay gente en peligro y la obra está paralizada hasta que complete la documentación", dijo ayer el director general de Planeamiento Urbano Ambiental, Ulises Durán a Nuevo Diario.
Explicó que sólo se autorizaron trabajos para corregir y prevenir, pero nada más, primero deben completar documentación".
La excavación para cimientos desestabilizó la pared lindera de la escuela San Martín donde concurren mil alumnos.
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