Con la primera etapa en marcha, que incluye los trabajos en la toma de Desvío Arijón, se esperaba que el crédito de Kuwait pudiera financiar las etapas siguientes. Ahora, habrá que aguardar lo que pueda suceder con algunas conversaciones iniciadas ante el BID, o con una hipotética participación del Gobierno Nacional.
Tras la confirmación del crédito proveniente de Kuwait para la construcción del acueducto Noroeste II, que beneficiará a poblaciones ubicadas en la región de Reconquista, el proyecto para la ejecución del acueducto Norte I, que en su última etapa traerá agua a Rafaela, también demanda algún tipo de definición.
Es que este proyecto se encontraba entre los destinos posibles para el financiamiento que se gestiona ante el Fondo Kuwaití para el Desarrollo Económico Arabe y que ahora posibilitará el desarrollo de una obra no menos importante para el norte provincial, pero que posterga las expectativas de Rafaela y la región.
Estas expectativas comenzaron a tomar forma cuando, el por entonces gobernador de la Provincia, Hermes Binner, realizó su primer viaje oficial al país árabe, para tomar contacto con representantes del Fondo, empresarios y autoridades del gobierno kuwaití.
En esa ocasión, el mandatario santafesino se refirió al Sistema Provincial de Acueductos, señalando "la necesidad de obras de infraestructura que tiene el territorio santafesino" y destacando "la importancia decisiva que tiene el financiamiento externo para llevarlas adelante".
La noticia circuló a mediados de junio de 2010, cuando el Gobierno se encargó de dejar en claro su interés de avanzar en la concreción de una nueva operación destinada al proyecto de los acueductos, con grandes posibilidades de que esto pueda suceder, dada la prioridad que el organismo otorga en la actualidad a los proyectos que estén relacionados con el tratamiento del agua.
La relación con el organismo internacional ya tiene antecedentes positivos con la provincia de Santa Fe. Es que en la década del 90 el gobierno de Carlos Alberto Reutemann recibió un crédito del Fondo Kuwaití para la ejecución de obras viales, que en la actualidad se encuentra en la etapa de amortización y cuya última cuota vence en 2013. En ese momento, el préstamo fue de alrededor de 40 millones de pesos-dólares.
En marzo de 2011, las chances para poder repetir la operación se presentarían aún más ciertas. Es que tras una nueva misión a medio oriente, de la que participó entre otros el ex ministro de la Producción, Juan José Bertero, el Fondo Kuwaití otorgó la prefactibilidad al préstamo solicitado y quedó abierta la puerta para la llegada de esta importante línea de financiamiento.
"El tema está muy bien encaminado -había declarado Bertero a LA OPINION-. Ellos entendieron que por los beneficios sociales y las características técnicas, los proyectos son financiables, están bien formulados y fueron considerados como obras prioritarias para el Fondo".
Por entonces, el Gobierno se había propuesto iniciar los dos acueductos que por entonces tenía licitados, al menos en su toma: el Gran Rosario y Norte 1. Por lo que, reconocido incluso por el propio Bertero, se esperaba que las gestiones iniciadas en Kuwait beneficiaran algunos de estos proyectos.
De todas maneras, Bertero había aclarado que aún restaba el aval de la Nación para poder concretar la operación. Un respaldo que, en medio de las diferencias políticas entre el Gobierno de Hermes Binner y el de Cristina Fernández de Kirchner, se demoraría en llegar.
Recién en noviembre pasado la provincia de Santa Fe obtuvo la autorización de la Nación para tramitar el crédito de 100 millones de dólares del Fondo Kuwaití. Desde entonces se viene programando la realización de la misión que actualmente el gobernador Antonio Bonfatti está encabezando en el país árabe.
Tal como se estimaba las gestiones iniciadas tuvieron éxito y el pasado miércoles se confirmó el otorgamiento del crédito. Pero, a pesar de que nunca había trascendido esa posibilidad, el destino para esos recursos no sería ni Rafaela ni Rosario, sino Reconquista.
A la hora de explicar esta decisión, el ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio, argumentó que una de las condiciones establecidas por el Fondo Kuwaití, es que Santa Fe aporte otros 100 millones de dólares para este tipo de obras.
“Esa contraprestación nosotros ya la estamos haciendo, porque al estar en obra cuatro acueductos -Gran Rosario, Desvío Arijón, Reconquista y Villa Ana- la provincia ya pone ese dinero. Entonces supongo que no vamos a tener problemas para que liberen el crédito”, explicó el funcionario.
Es decir, la Provincia tiene que ir cumpliendo con su parte y, por ello, los destinos de este financiamiento no podían ir al desarrollo de distintas proyectos, sino que se debe dar prioridad a uno de los proyectos, resultando beneficiado el Acueducto Noreste II.
¿Qué pasara ahora con los otros acueductos? Además del Fondo Kuwaití, la Provincia también viene trabajando para poder acceder a préstamos del BID que permitan avanzar más rápido con las obras. Y si bien nunca hubo señales concretas, la posibilidad de incorporar la participación de la Nación sigue siendo una de las alternativas más conveniente.
De todas maneras, no habrá que perder de vista lo que desde el gobierno socialista se viene repitiendo desde que se presentó el nuevo sistema de acueductos para la Provincia: la concreción de todos los proyectos demandará varios años. Así lo reconoció en estos días el propio Ciancio: “otra variable, no menos importante que la necesidad de fondos, es que construir los 12 acueductos llevará un tiempo prolongado por la magnitud de las obras". A seguir esperando.




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