Ya se cerraron las mesas de unas elecciones accidentadas y pocos transparentes en las que el Gildismo arranca con la obligación de revalidar el 75,7 % de los votos que "sin cortes de boletas" obtuvieron en el 2007 con la misma fórmula "Cristina Kirchner - Gildo Insfrán".
CON EL 2007 COMO PISO
Con el 85% de techo que preanunciaban su referentes, pero con un piso del 75,7 de las elecciones del 2007 y con la obligación de retener las 12 bancas provinciales que expone y las 3 nacionales ganadas en el 2007, arranca el recuento de votos emitidos.
De no repetir la elección obtenida en el 2007 con misma fórmula y entonces "sin cortes de boletas", y tener que resignar bancas provinciales y nacionales, municipios o concejalías, las cuentas arrancarían con "saldo negativo", conforme la merma que pudiera sufrir en su caudal electoral.
En el 2003 (reelección) obtuvo el 71,89 % de los votos, en el 2007 el 75.7%, en el 2009 con el conflicto del campo y la aparición de Buryaile sacaron el 64,33% obteniendo 11 diputaciones provinciales y resignando una nacional, que Gildo se la había prometido a Cristina Kirchner.
Este año se podrán en juego las conducciones municipales, todas en manos del FpV y deberán renovar todas las bancas ganadas en el 2007. Si bien el oficialismo volvió a elegir como vice a Floro Bogado, repitiendo la fórmula ganadora del 2007, está por verse si pueden llegar a repetir aquellas históricas elecciones. (Ampliaremos).



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