Sobre las nuevas pautas de este proyecto en relación al matrimonio, la diputada Beatriz Mirkin dijo que “cuando surgió la ley del divorcio, muchos decían que iba a desaparecer la familia, sin embargo no se disolvió el matrimonio, no desaparecieron las relaciones afectivas.
Agregó que “hay una consideración a una totalidad de las familias, no de una familia única que debemos respetar estemos de acuerdo o no. Esta ley no nos obliga a tener una familia ensamblada, sino que nos plantea soluciones. Según el censo de 2010, la mitad de las familias del país son ensambladas”.
Rosa Zecca, magíster en Etica Biomédica, de la Universidad Católica de Salta, expresó que “se atenta contra el matrimonio, porque se establece el divorcio exprés con el sólo deseo de uno de los cónyuges y en una semana ya está resuelto. No se habla de esposos, sino de contrayentes, no se habla de padre y madre sino de relaciones filiatorias y algo gravísimo como lo es el alquiler de vientres que cosifica a la mujer como una heladera o una incubadora que lleva en su vientre a un ser que después debe entregar como no propio. Uno se pregunta ¿Quién es la madre?”.

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