Lo dijo Mónica Reinchs. En febrero habrá otro taller.
Cabe recalcar que tal como se venían anunciando en ediciones anteriores, el taller se materializó a través de un proyecto denominado “Piedras de Santa Cruz” que se está realizando en las instalaciones de Prepap, a partir de la firma de un convenio entre la Secretaría de Estado de Cultura y Fomicruz y en este sentido, Mónica enfatizó que “el objetivo inicial es poner en valor y rescatar los recursos existentes en Santa Cruz, porque en muchos lugares existen piezas únicas muy bellas que se caracterizan por su forma y características especiales, por el color que tienen, por la textura y por el potencial que cada piedra presenta y es por ello que en los primeros días los alumnos abren las piedras y redescubren nódulos o muchas sorpresas que surgen tan sólo al observar su corteza”.
EL PROCEDIMIENTO
Por lo general cuando alguien decide trabajar una piedra, los pasos a seguir son los siguientes, tal lo relata la coordinadora del taller cuando explica que “hay algunas piedras que al observarlas podes llegar a saber cómo las vas a poder trabajar. Mientras que con otras, se debe realizar un corte en su interior, lo que se llamaría una feta con el objeto de obtener dos superficies planas, intentando siempre que la piedra no sea dañada, para poder aprovechar su tamaño y por otra parte, el paso siguiente es darle forma al plano según la veta que se encuentre o bien, el color y sin duda, todo este proceso requiere de mucho trabajo, paciencia y precisión”.
Según la experiencia de estas tres primeras jornadas los que asistieron al taller fueron personas que “por lo general nunca habían trabajado con un torno manual o una perforadora de pared o el disco de corte de diamantes, significa toda una aventura para los participantes ya que el arte y la perfección se basa en ensayo y error”. - Luego, Mónica expresó con emoción que – “mucha gente al ingresar al taller viene con muchas expectativas, quizás porque también se dedican a recolectar piedra, ya que es una costumbre particular de la gente que vive en la zona porque les llama mucho la atención los colores, las formas, el proceso geológico de formación que los impulsa a estudiar las diversas técnicas que posibiliten el trabajar la piedra”, explicó la tallerista.
EL DESAFÍO
En relación a la experiencia adquirida durante la realización del taller que requiere de mucha experiencia, ya que lleva años el aprendizaje de dominar la técnica de pulido de una piedra y la idea es por lo menos culminar esta primera etapa con el engarce típico de un capuchón, pero en realidad el objetivo principal es lograr formas y diseños propios que sean totalmente santacruceños por su realización, lo cual resulta ser esencial, reformulándolos y otorgándoles identidad desde la provincia de Santa Cruz”.
Comentá la nota