Anunciar una nueva variedad de un cultivo resistente a la sequía es la meta final del proyecto que se puso en marcha luego de la rúbrica del convenio marco entre la provincia del Chaco y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) a través del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.
“Sería el gol final para concretar los sueños, ideas y proyectos que en este momento estamos empujando”, definió José Ruchesi, director de la Escuela de Educación Agropecuaria 13, institución que servirá de base de la instalación del Centro de Biotecnología Agrícola-Forestal, que implicará la capacitación de los recursos humanos en Estados Unidos.
El ingeniero y docente acompañó al gobernador Jorge Capitanich, la semana pasada, en la rúbrica del convenio con el titular del Conicet Roberto Salvarezza y el ministro de Ciencia Tecnología Lino Brañao, para desarrollar los vínculos de cooperación en asistencia científica y tecnológica. “El desafío es grande pero estamos muy motivados y entusiasmados”, dijo antes de reconocer “el grupo humano excelente” que forma parte de la institución chaqueña.
Ruchesi explicó, en cuanto a los alcances del acuerdo de cooperación en investigación con el Conicet, que implicará el trabajo conjunto en el laboratorio escolar de biotecnología y con científicos del organismo nacional. El objetivo es, aplicando la técnica cultivo de tejidos y transferencia de genes, obtener especies resistentes a la sequía en cultivos de trigo, maíz y soja.
“Esto es sumamente importante porque la sequía en este momento afectó mucho a los cultivos de soja y maíz en Estados Unidos. De tal manera que obtener plantas que puedan producir más cuando hay estrés hídrico es relevante no sólo para el Chaco, sino para el mundo porque cada vez aumenta más la demanda de alimentos”, señaló en declaraciones a Radio Universidad.
Un halago
Antes de la firma del acuerdo, el Conicet evaluó el desarrollo institucional de la escuela chaqueña, su trayectoria en la investigación y los recursos humanos e instalaciones. “Es un halago que nos hayan elegido para trabajar junto con investigadores de la Universidad del Litoral. Esto es tecnología de punta, pero hace falta mucha investigación y desarrollo tecnológico en el área para poder implementar bien el uso de nuestros recursos, y así generar mano de obra calificada para, a partir de allí, tener buenos ingresos como nación”, analizó.
El centro biotecnológico
En segundo tema motivo de las reuniones en Buenos Aires con las máximas autoridades del Ministerio de Ciencia y Tecnología y del Conicet fue el proyecto de construcción de un Centro Biotecnológico Agrícola-forestal en el predio de la Escuela de Jardinería. “La parte inicial, que es la idea del proyecto, está prácticamente aprobada”, aseguró Ruchesi.
“Este polo biotecnológico se transformará en un centro regional de referencia para otras provincias y países del mundo, con un financiamiento importante de la Nación”, indicó el director. Comentó al respecto que trabajan en la elaboración del proyecto, el diseño de la obra y en el equipamiento.
“Un peldaño muy alto”
Sobre la posibilidad de trabajar con la Universidad Nacional del Litoral, que posee un Instituto de Agrobiotecnología, Ruchesi resaltó que “es sumamente importante porque, como desarrollo nacional, el hecho de trabajar con especies transgénicas nos coloca en un peldaño muy alto y efectivamente es uno de los grandes objetivos que se persigue”. “Esto trasciende la mera funcionalidad de la escuela, porque estamos hablando de una investigación y un desarrollo tecnológicos con formación de recursos humanos altamente cualificados”, acotó.
Destacó luego que “existe una relación directa entre el conocimiento y la obtención de mejores beneficios de los recursos, siempre con la lupa de la sustentabilidad económica, social y ambiental-ecológico”. “Tenemos que respetar nuestros recursos para no agotarlos en el corto tiempo”, resaltó.
Más adelante agregó: “Para nosotros, como escuela, significa una responsabilidad muy grande porque estarán mirando todo lo que hagamos de aquí en más. Creo que es bueno que se incentive el conocimiento en su máxima expresión, porque es lo único que nos falta para incluir más gente en un buen sistema social”.
Resaltó, además, la importancia de entablar lazos con otros países para el intercambio de conocimientos, como también capacitar los recursos humanos. En este último punto recordó la capacitación realizada en Perú por personal del establecimiento educativo para la determinación de virus en plantas de batata y para el saneamiento de plantas enfermas.
Adelantó que probablemente, para poner en marcha el proyecto del centro biotecnológico, será necesaria la capacitación del personal en Estados Unidos. “En el menor tiempo posible deberemos tener a la mayor cantidad de recursos formados para alcanzar el objetivo”, indicó finalmente.


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