Responsables de la formación de sacerdotes en la Argentina, celebraron una misa de acción de gracias en la Basílica, como parte del encuentro que se desarrolló en el Seminario Mayor de Resistencia, Chaco.
En la casa de Nuestra Señora de Itatí, Patrona del NEA, concelebraron una misa de acción de gracias, además de encomendar a la Virgen las vocaciones y la formación de tantos jóvenes seminaristas, que sueñan con entregar la vida al servicio de Dios, a través del sacerdocio.
Monseñor Andrés Stanovnick, arzobispo de Corrientes, presidió la celebración a las 19, acompañado de monseñor Juan Rubén Martínez, obispo de Posadas, su par Torrado Mosconi, prelado de Santiago del Estero, y el rector del Santuario, padre Hugo Rubén Camino.
La Iglesia Católica, a través de sus pastores, continuamente expresa que las vocaciones son una necesidad de la Iglesia y un compromiso de todos, ya que sin los ministros, no habría Eucaristía ni perdón de los pecados; la gracia de los sacramentos no vivificaría a los fieles y el Evangelio no tendría predicadores ni intérpretes genuinos.
Asimismo, se puso de manifiesto que es evidente que para este considerable número de habitantes, se dispone de pocos sacerdotes y miembros de instituciones de vida consagrada.
Además, hicieron incapié en que las vocaciones "son un regalo de Dios", pero también una “responsabilidad del joven, varón o mujer, que es llamado para un seguimiento más radical”, y del entorno inmediato, eclesial, familiar y social, que deben favorecer en diversa medida la opción vocacional, y piden a los fieles rezar de forma perseverante por más vocaciones de religiosos, religiosas e institutos de vida consagrada.
Luego de la celebración eucarística, se ofreció una cena a los visitantes en el salón parroquial, allí el obispo auxiliar de Santiago del Estero, agradeció a los sacerdotes Orionitas, y a toda la comunidad de Itatí, por el cálido recibimiento y todas las atenciones.
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