El Obispo de Mar del Plata propuso cambios en la formación catequística

Monseñor Antonio Marino se reunió con sacerdotes y referentes parroquiales de la diócesis y les presentó el nuevo proyecto de iniciación cristiana para niños.
En ese marco, el prelado admitió que viene reflexionando hace muchos años sobre la reforma y que lo planteó ante el Secretariado de Catequesis desde el primer contacto.

En primer lugar, el Obispo describió la situación socio-cultural que actúa como condicionante en la formación de niños y jóvenes, y, a continuación, expuso las razones por las cuales es necesario bajar la edad de comienzo para el curso pre-comunión, que antes era de 9 años y ahora de 7.

Poco después, Monseñor Marino avaló su propuesta con el testimonio escrito de psicólogos y de una docente con más de 20 años de experiencia en pedagogía infantil.

Asimismo, explicó que las dificultades que pueden alegarse en razón de la lecto-escritura quedan disipadas desde el auxilio de la psicopedagogía.

En otro sentido, al referirse a la edad para recibir el sacramento de la confirmación, expuso análogas observaciones: en la actualidad se venía administrando entre los 15 y 16 años, pero, desde la reglamentación del canon 891 del Código de Derecho por parte del Episcopado Argentino, se optó el rango comprendido entre los 9 y los 12 años.

Así, a continuación, junto con un recorrido histórico acerca del orden, el prelado hizo una reseña de la normativa eclesial en torno a las edades previstas por el Derecho Canónico para los sacramentos de la iniciación cristiana.

Por último, haciendo uso de las facultades que le reconoce las leyes vigentes, determinó para su diócesis las siguientes normas:

1. La edad mínima para la iniciación cristiana será de 7 años.

2. La duración de la catequesis de iniciación será de 3 (tres años).

3. Hacia el término del 2º año de catequesis se administrará el sacramento de la Confirmación y al término del 3er. año los niños recibirán la Primera Comunión

El Secretariado de Catequesis dispondrá de un año de tiempo para implementar los mejores medios que conduzcan al logro de estos objetivos.

Luego de la exposición del Obispo, los catequistas se reunieron en grupos para poder trabajar las oportunidades y dificultades de estos puntos.

Posteriormente, se realizó un plenario en la que se expuso el visto bueno de esta iniciativa considerando que es positivo y a la vez desafiante trabajar con niños más pequeños.

Como dificultad, se vislumbró la falta de agentes pastorales para la catequesis.

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