El obispo José María Rossi dijo que la Justicia no lo citó

 El obispo José María Rossi dijo que la Justicia no lo citó
Uno de los abogados querellantes en la causa penal contra el cura paranaense, había pedido que se cite a declarar a Rossi, quien fue el segundo de los dos obispos que en Tucumán le dieron cobijo a Ilarraz, luego de que fuera expulsado de la Diócesis de Paraná.
El Obispo de Concepción de nuestra provincia, José María Rossi, dijo en declaraciones a una radio local, que él no fue citado por la Justicia entrerriana para declarar en el marco de la causa por el abuso sexual de 50 niños del Seminario Menor de Paraná, iniciada contra el sacerdote Justo José Ilarraz.

Trascendió que el abogado entrerriano Milton Urrutia, uno de los querellantes en la causa penal contra el sacerdote paranaense, había pedido que se cite a declarar al dominico Rossi, quien es el segundo de los dos obispos que en Tucumán le dieron cobijo a Ilarraz, luego de que fuera expulsado de la Diócesis de Paraná.

En ese sentido, Urrutia había dicho que el obispo fue alertado de los antecedentes pedófilos, pero que hizo caso omiso y lo dejó ejercer en su Diócesis.

En tanto, el querellante había estimado que si Rossi niega haber sido puesto de sobre aviso, pediría un careo con el cardenal Estanislao Esteban Karlic y el arzobispo Juan Alberto Puiggari.

El obispo de Concepción aclaró a una radio de nuestra provincia, que no fue llamado por la Justicia para prestar testimonio por la causa contra Ilarraz.

Se informó que Cuando Ilarraz dejó Roma, luego de haber permanecido allí entre 1993 y 1997, y regresó al país, tras un período de abandono del sacerdocio, retomó su vocación y vino a Tucumán.

Allí, lo recibió el obispo Bernardo Enrique Witte, que ejerció el gobierno de la Diócesis de Concepción entre 1992 y 2001. Rossi, quien lo sucedió en julio de 2001, lo siguió amparando y legalizó su permanencia. Ilarraz ejerció su ministerio durante casi una década en la localidad de Monteros.

Durante un encuentro del clero paranaense, el viernes 14 de septiembre pasado en el Centro Mariápolis El Salvador, convocado especialmente para abordar la situación del escándalo en torno al cura Ilarraz, hubo un fuerte cruce -según algunas fuentes-, entre un sacerdote y el cardenal Estanislao Karlic respecto del rol que le cupo a la Curia.

"¿Por qué nadie alertó a los obispos de Tucumán respecto de los antecedentes de Ilarraz?", dicen que preguntó un sacerdote. El planteo mereció la airada respuesta de Karlic. "¿Me estás tratando de mentiroso? Siempre se alertó. Se le dijo a la Iglesia de Tucumán que Ilarraz había tenido un problemita, eso siempre se aclaró", habría sido la contestación de Karlic en aquel cónclave.

Con esos datos en la mano, y el relato de uno de los asistentes a la reunión de Mariápolis, es que Urrutia dijo que haría una presentación en Tribunales y pediría la citación de Rossi para que ratifique o rectifique esos sobre avisos que le habrían hecho, primero Karlic, y luego el actual arzobispo Juan Alberto Puiggari. El segundo lo hizo en un encuentro que mantuvieron en ocasión de la asunción del ex obispo auxiliar de Paraná, César Daniel Fernández, como obispo de Jujuy, el 5 de agosto último. En esa ocasión, Puiggari le pidió a Rossi la suspensión de Ilarraz como cura, medida que recién se cumplió el 7 de septiembre pasado.

"De acuerdo a lo que surja en la testimonial de Rossi, y si confirma que sí le avisaron de los antecedentes de Ilarraz, voy a pedir también la imputación de éste obispo. Si lo niega, voy a pedir un careo entre los tres: Rossi, Karlic y Puiggari", había adelantado el abogado Urrutia a los periodistas en Entre Ríos.

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