Los socios de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá eligen nuevas autoridades esta tarde.
En este contexto,el peor de su historia, este jueves habrá elecciones en la CELO (Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá).
Desde las cuatro de la tarde hasta las diez de la noche, unos veinte mil socios estarán habilitados para votar en las Asambleas Electorales de Distrito. Elegirán 175 delegados titulares e igual número de suplentes en 17 distritos cuya misión será "renovar" un tercio de las autoridades del Consejo Directivo de la CELO, máximo organismo de conducción de la entidad. Se votará en diez municipios: Oberá, San Martín, Alberdi, Alvear, Campo Ramón, Los Helechos, Panambí, Guaraní , Mártires y Ameghino. Para poder sufragar habrá que "estar al día",ésto es, no tener deudas con la Cooperativa al último 31 de julio, amén de figurar en el padrón que desde hace días está a disposición de los socios.
El "gatopardismo" (cambiar para que nada cambie) domina la CELO. Hace tres lustros Ewaldo Rindfleisch llegó a la presidencia de la cooperativa y desde allí construyó su Poder omnímodo para catapultarse a la intendencia, en la que ya lleva tres períodos. Durante todo ese tiempo la CELO se convirtió en la "caja política" de Rindfleisch y su grupo ante la pasividad de los socios que se negaron a oír el "tic-tac" que anticipaba la bomba. La CELO no invertía lo que debía en agua y en luz, los servicios básicos que le dieron vida. Turismo, piletas de agua termal, la bolsa de "trabajo" para los acomodados de siempre, un canal de televisión y hasta teléfonos celulares, además de la política, se llevaron los fondos que debieron ir a la búsqueda de renovada infraestructura y más agua para la red. Al tiempo, el grueso del periodismo local se dedicó a hacer lo que mejor le sale: blindar a Rindfleisch para que sea padre en las victorias y huérfano en las derrotas.
Hace un par de años, por esos avatares de la política y de los negocios, el alcalde obereño se distanció de una parte de su grupo, a los que él había colocado en puestos claves en la CELO. Astutamente, Rindfleisch y su aparato de propaganda, se las arreglaron para dejarlos ahora como los exclusivos responsables de la ya inevitable decadencia de la cooperativa. El año pasado los enfrentó en comicios, después de haber ganado su tercer período como intendente. Pergeñó la "Lista Verde", una formación heterogénea en la que logró seducir y meter a figuras locales que lo habían combatido. No le fue difícil derrotar a ésos antiguos aliados, agrupados en la tradicional lista "Celeste y Blanca", históricamente mayoritaria en la CELO y hoy increíblemente desaparecida.
Así las cosas Rindfleisch pasó de veneno a antídoto. De hecho hace cuatro meses que las actuales autoridades de la Cooperativa-más o menos los mismos de siempre pero duchados, cambiados, bien peinados y perfumados-vienen "emprolijando" los desbarajustes de los anteriores pero que también son los de hoy. La unica condena de los que ya no están en la CELO es el ostracismo. Para pagar las deudas que dejaron hay veinte mil socios que aprenderán en bolsillo propio que la indiferencia no es gratis.
En el "cambio de imágen" que experimenta la CELO, la estrategia de las piletas termales es fundamental. Nacida como proyecto hace casi una década de la cabeza de un reconocido empresario hotelero local, Rindfleisch logró hacer suyo el copryght y está tratando de hacer suyo el negocio. El clima de época lo favorece: miles de misioneros creen participar de una "Misiones turística" cuyos mayores dividendos se los lleva un tal Maurice Closs. Desde que se empezó a poner en práctica el proyecto de aguas termales se llevó millones. Alrededor de ocho y medio, según cálculos periodísticos. Podrían ser más. Nunca se sabrá. Las tres piletas (de las siete que hay proyectadas) que hoy funcionan y que el gobernador Closs inauguró oficialmente el viernes pasado, se abastecen del Acuífero Guaraní.
Irónicamente, el Acuífero Guaraní es una de las mayores reservas de agua dulce del mundo y recorre una Obera que "no tiene agua". Pero para subsanar ésto es que existe la propaganda política y se le da pauta oficial a algunos medios de comunicación: el objetivo es persuadir de que lo importante es el despegue turístico a esos ciudadanos que al tener tanques de reserva en sus casas sufren menos la humillación de los cortes. Que haya quienes sufren más, a ellos les importa un comino.
Las tres piletas son administradas en conjunto por la municipalidad y la CELO, unidas bajo el pomposo título de "Consorcio Termas de la Selva". Rindfliesch representa a la Municipalidad en ese consorcio. Y la abogada Nori Eichelt representa a la Cooperativa. Ambos son pareja. A ver, ¿encima de todo lo reseñado el propio intendente y su mujer administran el negocio? Sí. Y también, a muchos obereños les importa un comino.
Jueves 25 de octubre de 2012. Sacándole lustre al concepto de "ridículo", la ciudad en la que conviven la emergencia hídrica y las piletas termales votará una parte de las autoridades de la CELO, "su" Cooperativa de agua y luz. Al cierre de ésta nota la ahora oficialista Lista Verde se perfila para ser la única que presente candidatos. El año pasado fueron a votar un poco más de 4 mil socios, apenas un 18% del padrón. ¿Este año? Veremos. Pero asombra que no haya alternativa al oficialismo.

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