DES MOINES, Iowa.- Tras una dramática y confusa noche de suspenso en los caucus del Partido Republicano en Iowa, el gran vencedor podría ser un demócrata: Barack Obama.
La campaña por la reelección del presidente norteamericano tenía motivos para la alegría después de que Mitt Romney y Rick Santorum lograron prácticamente un empate en la primaria que dio inicio a la campaña por la candidatura presidencial republicana.
Romney, ex gobernador de Massachusetts, sale de Iowa con su condición de favorito intacta y con su bien financiada campaña preparada para una pugna que puede durar meses. Pero su estrecho margen frente a Santorum -un conservador que dirigió una campaña de bajo presupuesto con poca publicidad- refuerza las dudas persistentes sobre la capacidad de Romney para ganarse a las bases más conservadoras del partido.
También refuerza la idea de que el camino de Romney para consolidarse como el candidato republicano en las elecciones presidenciales de noviembre no está tan despejado, según los analistas.
Para la campaña de Obama, que da por hecho que se enfrentará a Romney en las elecciones del 6 de noviembre, es una buena noticia. "Los pesos pesados demócratas están celebrándolo", dijo David Gergen, ex asesor de dos presidentes demócratas y dos republicanos. "Ellos ven al que se da por hecho que será el candidato [republicano], Mitt Romney, incapaz de afianzarse y a un electorado republicano no sólo indeciso, sino carente de un gran entusiasmo", agregó.
Mientras Romney continúa peleando con los rivales de su partido en las próximas primarias, Gergen señaló que la campaña de Obama "tiene tiempo para recaudar dinero y afilar su mensaje".
Para Romney, la buena noticia en Iowa fue que los dos candidatos que parecen en mejor posición para llevar a cabo una campaña larga contra él -Newt Gingrich y Rick Perry- no obtuvieron un impulso en los caucus.
Favoritos
Romney es el gran favorito en la próxima cita de las primarias, en New Hampshire, el próximo martes, pero Gingrich encabeza las recientes encuestas en las dos siguientes votaciones: Carolina del Sur y Florida.
Una pregunta clave ahora es si Santorum, que tiene una pequeña estructura nacional y poco dinero tras convertir a Iowa en el centro de sus esfuerzos, puede convertirse en una alternativa "anti-Romney" lo suficientemente atractiva a nivel nacional para los votantes conservadores. Santorum, que salpica sus discursos con referencias religiosas y antiabortistas, tendrá que demostrar también que puede extender sus posibilidades más allá de los elementos más conservadores del Partido Republicano.
El resultado de Iowa convierte en fascinante la cita del 21 de este mes en Carolina del Sur, otro estado con un importante electorado republicano. Allí, Romney se medirá a un Gingrich lleno de energía en un estado que es vecino a su natal Georgia. Según varios analistas, Romney tendrá que prepararse para los mordaces ataques de Gingrich, que sin duda ayudarán a la campaña de Obama en su estrategia por presentar a Romney como un oportunista que cambió su postura sobre varios temas, entre ellos la reforma sanitaria.
También competirá en Carolina del Sur el congresista de Texas Ron Paul, un liberal con gran apoyo entre los votantes más jóvenes y los independientes, que consiguió un tercer puesto en Iowa.
Paul no es visto como posible ganador de la candidatura republicana, dado que sus posiciones -que incluyen un gran recorte en defensa y una política exterior aislacionista- no son compartidas por la mayoría de los miembros del partido..


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