Obama lanzó un dramático pedido a Europa

Abrumado por la evidencia de que la crisis de la Unión Europea ya amenaza la frágil recuperación de la economía norteamericana , el presidente Barack Obama abandonó la diplomacia e instó ayer a que el bloque continental adopte "urgentes medidas" para dinamizar la actividad y el empleo, y evitar un efecto contagio de consecuencias dramáticas.
Con el desempleo norteamericano en alza , el líder demócrata empieza a percibir que, si Europa no se recupera pronto, la economía local sufrirá y se complicarán las posibilidades de su reelección en noviembre. "Europa nos preocupa", dijo Obama, con una dureza jamás usada hasta ahora con sus pares del otro lado del Atlántico, ayer concentrados en España, que hoy pediría su rescate a Bruselas. "Les pido a sus dirigentes que adopten acciones claras, cuanto antes, para inyectar capital en los bancos débiles", añadió, en momentos en que se agudiza la inquietud por la salud del sistema financiero del bloque y por el futuro de su moneda única.

Fue un mal día para el presidente. Compareció con el rostro sombrío y su oratoria, habitualmente impecable, tuvo episodios de vacilación -sobre todo, con la situación del sector privado local- que le jugaron una mala pasada y lo obligaron a hacer aclaraciones una y otra vez con el paso de las horas.

Pero lo que se llevó el día fue la sensación de que la crisis europea empieza a acorralar a la economía norteamericana y que los ruegos de la Casa Blanca para apurar una solución no parecen haber encontrado eco en la disparidad de criterios que muestran los referentes del bloque. En especial, la canciller Angela Merkel, abanderada de la disciplina fiscal y la austeridad, que ya se enfrentó con Obama, en Camp David, en la cumbre del G-8.

Allí, la líder alemana tomó con pinzas el reclamo del mandatario norteamericano, que encontró en su par francés, François Hollande, un aliado en la ofensiva por planes de estímulo.

"El presidente se ha comunicado ayer nuevamente con Hollande", informó la Casa Blanca. La llegada del socialista al Elíseo alentó aquí la expectativa de un pronto viraje hacia políticas de estímulo en el bloque, frente a la austeridad que predica Alemania. Pero, si eso es así, la mala noticia es que no parece ocurrir con la velocidad necesaria.

"Los líderes europeos enfrentan una necesidad urgente de actuar" para resolver la crisis de la región, dijo Obama, al empezar una comparecencia ocurrida exactamente una semana después de que el índice de desempleo norteamericano revirtiera su lenta tendencia bajista y acusara una suba, hasta situarse en el 8,2%.

"Ellos entienden la seriedad de la situación y la necesidad urgente de actuar", dijo Obama, en referencia a sus contrapartes del bloque.

Pero, más allá de las cortesías, los llamó -sobre todo- a "inyectar capital de modo urgente" en las instituciones financieras que se encuentren en situación de riesgo.

La intervención de Obama se produce en momentos en que se considera inminente un pedido de rescate financiero por parte de España (ver aparte). De confirmarse, sería el cuarto país en buscar asistencia desde que comenzó la crisis de deuda europea.

"Si hay menos demanda para nuestros productos en lugares como París o Madrid, eso significa menos negocios para los productores de Pittsburgh o de Milwaukee", dijo Obama, al admitir el impacto de la crisis.

El eventual contagio de la recesión y las dificultades para aplicar "cortafuegos" a una potencial agudización de la crisis fueron el eje de una comparecencia en la que, sin embargo, el presidente se mostró vacilante en lo que a fronteras adentro se refiere.

"Quise decir que la economía doméstica no anda bien. Está absolutamente claro que no está bien", tuvo que aclarar Obama, apenas horas después de haber balbuceado lo contrario, en una expresión que los republicanos aprovecharon para atacarlo con el latiguillo de que "no entiende nada" de economía.

"¿Ven? Eso demuestra lo alejado que está Obama de entender mínimamente qué es lo que pasa con nuestra economía y lo que sufren los productores a diario", cargó sobre la herida el candidato presidencial republicano, Mitt Romney, apenas escuchó el confuso párrafo de Obama.

Eso obligó al presidente al desgraciado papel de salir a decir, horas después, que no había dicho lo que sí había dicho. "Por supuesto que entiendo que se necesita afianzar la economía", dijo, con la mayor de las claridades.

Los republicanos, envalentonados por el viento en favor de la campaña, cayeron sobre la herida y dijeron que Obama vive en una "caja de cristal", alejado de los "problemas reales" de quienes sufren la economía.

El malhumor entre las filas demócratas había comenzado, en realidad, antes de la ingrata comparecencia presidencial, por la evidencia de que -por primera vez desde que empezó la campaña electoral- el republicano Romney superó holgadamente al jefe de Estado en la capacidad recaudatoria para la actividad proselitista.

De acuerdo con los datos oficiales, Obama recaudó la alentadora cifra de 60 millones de dólares en mayo. Pero Romney lo superó largamente, con 76 millones en ese mismo período.

"Esto es, claramente, una señal de alarma", dijo sin medias tintas Paul Begala, un demócrata que trabajó con el ex presidente Bill Clinton y que hoy recauda fondos para la reelección. "Dólares son votos", añadió Muny Jensen, analista política de la cadena NTN24.

El discurso presidencial fue el cierre de una semana angustiante y no exenta de otros equívocos en la misma materia.

Por caso, el ex presidente Bill Clinton -que está "ayudando" a Obama en la campaña-, opinó por televisión que, después de todo, no estaría tan mal "prorrogar" los recortes impositivos que el republicano George W. Bush introdujo para los sectores más pudientes.

Los republicanos aplaudieron jubilosos, pero el equipo de Obama por poco le salta a la yugular. El ex presidente dijo que se había expresado mal.

Ya casi parece un virus.

DOS VISIONES ENFRENTADAS

Más estímulos

Obama reclamó a la UE que salve su sistema financiero. Foto: AP

Inquieto por el impacto que la crisis europea pueda tener en la economía, el empleo y en su intento de reelección, Obama busca que la UE ponga en marcha programas de crecimiento que se alejen de los ajustes y que se acerquen a planes de estímulo.

8,2%

Desempleo de EE.UU .

La tasa volvió a subir la semana pasada

Más ajuste

En una conferencia en Berlín, Merkel dijo que España aún no pidió un rescate. Foto: AP

La canciller, que ya se enfrentó con Obama en el G-8, cree que Europa debe seguir el modelo de disciplina fiscal que le permitió a Alemania mantener su economía en marcha y su desempleo en baja; también es reticente a gastar más plata de los alemanes en rescates.

6,7%

Desempleo alemán

La tasa bajó en mayo respecto de abril.

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