Obama gana primarias pese a malos datos económicos y popularidad en baja

Wall Street cayó tras conocerse que la venta de casas se desplomó 27% en julio. Por primera vez, la gestión presidencial registra más rechazo que apoyo, según un sondeo
En medio de una caída en el nivel de aprobación y datos negativos que reflejan que la economía no logra despegar, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tuvo al menos ayer una noticia positiva de cara a las elecciones legislativas del 2 de noviembre. El candidato que respaldó para una banca en el Senado por el estado de Florida, el representante Kendrick Meek, ganó con contundencia las elecciones primarias demócratas en ese distrito.

Esta batalla electoral, así como la interna republicana para gobernador de Florida, eran consideradas las más importantes de la jornada electoral de ayer, durante la cual se celebraron además internas demócratas y republicanas en otros cuatro estados: Arizona, Alaska, Oklahoma y Vermont.

Al cierre de esta edición y con 60% de los votos escrutados, Meek, el bendecido de Obama, ganaba por el 55% frente al 33% que cosechaba Jeff Greene, un magnate del sector inmobiliario que invirtió de su propia fortuna en esa contienda y que había crecido mucho en las encuestas.

Aunque parciales –en definitiva se trata de internas para proclamar candidatos– los resultados trajeron alivio a la Casa Blanca, que enfrenta un creciente descontento de la población por la débil situación de la economía y el aumento del desempleo. También son alentadores luego de los tibios resultados de las internas demócratas de mayo en Pensilvania y Arkansas, donde los candidatos que apoyó la Casa Blanca ganaron por un mínimo margen o directamente fueron derrotados.

En cuanto a la interna republicana para la gobernación de Florida, hasta anoche no había un ganador claro. Rick Scott, un ex empresario de la salud que inundó de publicidad los medios, lograba 46% de los votos, seguido de cerca (43%) por el fiscal general del estado, Bill McCollum, quien propuso como parte de su campaña una ley antiinmigración similar a la polémica legislación de Arizona.

Otro resultado de interés es el de las primarias republicanas de Arizona, donde el senador republicano John McCain se jugaba su futuro político. El ex candidato presidencial aspira a ser reelecto por cuarta vez pero no tiene un triunfo asegurado. Al cierre de esta edición no había datos oficiales.

Obama siguió ayer de cerca los resultados de las primarias con malas señales como telón de fondo. Por un lado, un sondeo mostró por primera vez que hay más personas que rechazan la gestión Obama que quienes lo aprueban. El nivel de desaprobación actual es de 52% contra un apoyo del 45%, según una encuesta de Reuters/Ipsos.

El nuevo sondeo representa una caída de dos puntos en el nivel de popularidad de Obama respecto a enero y frente a lo que tenía cuando asumió en 2008 (más del 60%).

El 92% de los encuestados se manifestó “preocupado” por el desempleo. Esa cifra, junto a un 62% de la población que piensa que el país va en la dirección errada, podría traerle problemas a los demócratas que controlan ambas cámaras del Congreso.

Además, el día estuvo marcado por otra mala noticia económica, cuando la Asociación Nacional de Inmobiliarias reportó que la venta de casas usadas, un indicador clave para medir la salud de la economía estadounidense, cayó un 27,2% en julio respecto al mes anterior, un escenario peor al esperado que repercutió en Wall Street, donde la caída fue cercana al 1,5%.

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