El mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, acudió a un servicio religioso con toda su familia, por primera vez en cinco meses, en la parroquia que se encuentra enfrente de la Casa Blanca, conocida como "la iglesia de los presidentes".
El gobernante estadounidense cruzó la avenida Pensilvania, de la mano de su hija menor, Sasha, y junto a su esposa, Michelle, y su primogénita, Malia, para asistir al servicio religioso de la iglesia episcopaliana de San Juan, conocida como "la iglesia de los presidentes" porque muchos de sus predecesores acudieron a orar allí.
Tras escuchar la lectura del día del Evangelio, la parábola del mal mayordomo, Obama y su familia tomaron la Comunión.
El presidente tan sólo había asistido hasta ahora en tres ocasiones durante su mandato a este servicio, pese a que la iglesia reserva un banco, el número 54, para el uso del presidente y su familia, como indica una pequeña placa en el reclinatorio.
Su predecesor, George W. Bush, sí acudía con regularidad al servicio religioso en San Juan los domingos por la mañana.
Obama ha indicado en otras ocasiones que no quiere unirse a alguna parroquia en Washington para que el despliegue de seguridad en torno a él no moleste a los feligreses en sus momentos de oración.
La Casa Blanca asegura que asiste a Misa cuando pasa los fines de semana en la residencia de descanso presidencial en Camp David.
La asistencia del presidente estadounidense al servicio religioso se produce luego de que encuestas indicaran que cerca del 20% de los votantes cree que Obama es musulmán

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