Crece la presión sobre el dictador de Siria
Los líderes mundiales se habían limitado hasta ayer a exigir a Al-Assad que facilitara desde su gobierno una transición hacia la democracia y frenara la violenta represión, que, según los grupos opositores y organizaciones internacionales, habría dejado entre 1800 y 2000 muertos.
Poco antes de comenzar ayer sus vacaciones y mientras se reunía con su equipo de seguridad nacional, el presidente norteamericano, Barack Obama, emitió un comunicado en el que acusó al líder sirio de haber perdido toda legitimidad.
"Hemos pedido de forma consistente que el presidente Bashar Al-Assad lidere una transición a la democracia o se aparte del camino. No la ha liderado. Por el bien de la ciudadanía siria, es hora de que el presidente Al-Assad se aparte del poder", pidió Obama.
"El futuro de Siria lo debe decidir su ciudadanía, pero el presidente Al-Assad les bloquea el camino. Sus peticiones de diálogo y reforma suenan falsas, mientras encarcela, tortura y masacra a su propia gente", agregó el jefe de la Casa Blanca, que recibió el apoyo de la Unión Europea (UE) y otros aliados.
SANCIONES UNILATERALES
Obama firmó luego una orden ejecutiva que endurece las sanciones contra el régimen. Entre otras medidas, se congelaron todos los bienes del gobierno sirio sujetos a jurisdicción norteamericana.
La orden también prohíbe las importaciones de petróleo de origen sirio -Washington compra petróleo por 252.000 barriles diarios- e impide que los norteamericanos puedan invertir en Siria.
En un comunicado conjunto, el primer ministro británico, David Cameron; el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, se pronunciaron en términos similares a los de Obama al asegurar que Al-Assad debe "dejar el poder por el bien de Siria y la unidad de su pueblo".
"Lo llamamos [a Al-Assad] a asumir la realidad del rechazo total de su régimen por el pueblo sirio y dejar el camino libre en interés de Siria y de la unidad de su pueblo", reclamaron los líderes de Alemania, Francia y Gran Bretaña.
La UE también exigió ayer el alejamiento de Al Assad. "La UE considera que Bashar Al-Assad ha perdido toda la legitimidad a los ojos del pueblo sirio y es necesario que se vaya", dijo la canciller de la UE, Catherine Ashton, en una declaración en nombre de los 27 socios comunitarios.
La lluvia de demandas de renuncia caída ayer sobre Damasco no fue coincidencia, sino una decisión coordinada, aseguraron altos funcionarios de la Casa Blanca. "Es un frente completamente unido de Estados Unidos y sus aliados, que llama al presidente Al-Assad a que dé un paso al costado en respuesta a las aspiraciones legítimas del pueblo sirio", dijo un diplomático de Washington.
"Sentíamos la necesidad de coordinar una respuesta más fuerte ante la escalada de violencia", explicaron.
Obama mantuvo durante las últimas semanas varias conversaciones tanto con líderes europeos como con otros aliados regionales, especialmente Turquía, con quienes consultaron "muy estrechamente", y con "aliados en el mundo árabe", como Arabia Saudita. Turcos y sauditas habían reclamado con vehemencia la salida del poder de Al-Assad.
"Siria permanecerá fuerte y seguirá resistiendo", advirtió Al-Assad, citado ayer por la agencia oficial Sana, frente a las declaraciones de Washington y Europa, que piden su renuncia.
Ayer, responsables del Consejo de Seguridad de la ONU informaron que las fuerzas sirias ejecutaron a 26 personas que se encontraban detenidas en un estadio de Latakia.
Entre los ejecutados se encontraba un adolescente de 13 años, según las fuentes de la ONU.



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