Afectan a la industria petroquímica y a todo el sistema bancario del país persa.
El jefe de la Casa Blanca, Barack Obama, emitió una orden ejecutiva que permite la imposición de sanciones a personas o entidades que “vendan, renten o proporcionen” a Irán bienes, servicios o tecnología que permita “mantener o mejorar” la capacidad petrolera de ese país o expandir su producción de productos petroquímicos.
Según explicó la secretaria de Estado, Hillary Clinton, al presentar las sanciones, Washington iniciará a la vez una “campaña diplomática mundial” con el objetivo de “animar” a otros países para que cambien de proveedores y dejen de adquirir productos petroquímicos procedentes de la Irán.
Además, Washington señaló ayer a otras 11 nuevas entidades e individuos iraníes por su “papel” en el controvertido programa nuclear del país persa, lo cual significa que se han bloqueado sus activos bajo jurisdicción estadounidense y se prohíbe a las empresas norteamericanas realizar negocios con ellos.
Finalmente, el Departamento del Tesoro de EE.UU. calificó a Irán como un territorio de “ preocupación primaria por el lavado de dinero” . Y, por primera vez, según destacó su titular, Tim Geithner, se identifica a “todo” el sector bancario iraní, incluido el Banco Central, como una “amenaza a los gobiernos y las instituciones financieras que hacen negocios con bancos iraníes”.
En un comunicado, Obama calificó estas sanciones como una respuesta a la “intransigencia” de la República Islámica por su “negativa de cumplir sus obligaciones internacionales” en materia nuclear. Aunque el gobierno iraní afirma que su intención es sólo producir energía con fines pacíficos, Occidente teme que el país persa pueda fabricar una bomba atómica. De hecho, un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) conocido hace pocas semanas señaló que Teherán estaría cerca de lograrlo.
“Irán ha elegido el camino del aislamiento internacional y, mientras siga este peligroso sendero, Estados Unidos seguirá hallando formas, tanto concertadas con nuestros aliados como mediante acciones propias para aislar y aumentar la presión sobre el régimen iraní”, advirtió Obama.
“Desde que asumí mis funciones, he dicho claramente que Estados Unidos estaba dispuesto a abrir un nuevo capítulo con la República Islámica de Irán, al ofrecerle al gobierno una opción clara. Puede responder a sus obligaciones internacionales y beneficiarse de una mayor integración política y económica con países de todo el mundo”, agregó.
“El mensaje está claro: si la intransigencia de Irán continúa, afrontará un aislamiento y presión cada vez mayores”, resumió Clinton al presentar las sanciones, en el Departamento de Estado. Y agregó que estas medidas harán “cada vez más difícil” a Teherán “sortear” las sanciones existentes, además de dificultar también sus “esfuerzos por mantener y modernizar” su sector de gas y petróleo.
Por su parte, Geithner recordó que se trata de un esfuerzo “conjunto” después de que tanto Gran Bretaña como Canadá anunciaran ayer sanciones “similares” .
“Como resultado de este esfuerzo coordinado, Irán está ahora aislado de tres de los sectores financieros más grandes del mundo”, destacó el jefe del Tesoro estadounidense, y llamó a otros gobiernos a adoptar también medidas “contundentes”.


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