Obama: "Debemos aplicar las mismas reglas para todos"

La suba del impuesto para los más ricos, uno de los ejes de su discurso con tono electoral

WASHINGTON.- Con renovada energía y lanzado de lleno en la campaña con la que aspira a la reelección en noviembre, el presidente Barack Obama levantó los hasta ahora alicaídos ánimos de las filas demócratas con una mezcla de recetas económicas y promesas de millones de puestos de trabajo para recrear en Estados Unidos "un país con oportunidades para todos".

"Podemos conformarnos con un país en donde a un cada vez más reducido número de personas les va muy bien, mientras que hay un creciente número de estadounidenses que apenas se las arreglan", dijo anoche un enfervorizado Obama ante el Capitolio.

"O podemos restaurar una economía donde todos tengan una oportunidad justa, hagan su aporte justo y se apliquen las mismas reglas del juego para todos", añadió, en su tercer discurso del Estado de la Unión.

Con pinceladas sobre logros en materia internacional y el "declive" de la red terrorista internacional Al-Qaeda tras la captura, en mayo pasado, de su líder, Osama ben Laden, Obama centró en la economía este crucial discurso y señaló las "contradicciones" que, a su juicio, exhibe la oposición republicana .

No fueron sólo palabras. Buena parte de la escenografía montada en el Capitolio estuvo destinada a pasar un mensaje subliminal sobre lo que Obama pretende y tiene pendiente en caso de lograr la reelección.

Además del almirante William McRaven, uno de los responsables del equipo que abatió a Ben Laden, sentada en sitio preferencial, al lado de la primera dama, Michelle Obama, había una mujer cuyo nombre no dice mucho para el común de la gente, pero cuyo perfil fue muy bien presentado por los comentaristas de televisión antes de la ceremonia.

Se trataba de Debbie Bosanek, secretaria personal de Warren Buffet, el multimillonario al que Obama suele apelar como ejemplo viviente del sistema impositivo en vigor, según el cual los más ricos del país pagan, en proporción, menos impuestos que el común de los ciudadanos. El tema cobró vigor justamente ayer, con la difusión de la declaración impositiva del precandidato republicano Mitt Romney (ver aparte).

Fue, también, una alusión a su deseo de conectar con el creciente número de personas que alienta el movimiento de "indignados", que clama contra el 1% de la población que se queda con la riqueza del 99%. "Es hora de que se apliquen las mismas reglas desde arriba hasta abajo, porque si queremos construir un país para durar, es necesario insistir en que todos muestren responsabilidad", afirmó. "No más planes de rescate, ni dádivas, ni escapatorias."

Hubo, también, apelaciones a la promesa no cumplida de la reforma migratoria. Como para apoyar las intenciones de su marido, Michelle Obama sentó también en el palco principal a Juan José Redín, un abogado nacido en México que consiguió formarse e integrar la ciudadanía de este país merced a un programa de apoyo a indocumentados.

"Piensen en un Estados Unidos que lidera el mundo en la educación de sus ciudadanos. Un Estados Unidos que atrae a una nueva generación de industrias de alta tecnología y empleos con altos salarios. Un futuro donde tengamos el control de nuestra energía, y donde nuestra seguridad y prosperidad no estén ligadas a partes inestables del mundo", dijo Obama.

Ya antes de que comenzara su discurso, los republicanos habían anticipado expresiones de rechazo. "Obama parece haber cambiado aquel lema de «sí, podemos» por el de «¡uy! ¡no pude!»", disparó, con ironía, el aspirante republicano a la candidatura presidencial Newt Gingrich.

La secretaria de Buffett, protagonista

WASHINGTON (EFE).- Debbie Bosanek, la secretaria del multimillonario Warren Buffett, se convirtió ayer en el ariete de Barack Obama para impulsar la reforma tributaria en Estados Unidos, vehementemente resistida por la oposición republicana. Buffett había denunciado en 2011 la injusticia del sistema tributario norteamericano poniendo como ejemplo a Bosanek, que, según dijo, paga proporcionalmente más impuestos que él. La mujer, que superó un cáncer, tributa el 35% de sus ingresos, mientras que Buffett paga apenas el 15%. Bosanek trabajó durante 37 años para Berkshire Hathaway, 20 de ellos al lado de Buffett..

Comentá la nota