Criticó una propuesta republicana para extender las reducciones tributarias de los más ricos
En un discurso en la ciudad de Cleveland, Ohio, donde la mayoría de los habitantes pertenece a la clase trabajadora, Obama afirmó que respaldará la exención impositiva iniciada hace nueve años por el gobierno de George W. Bush para la clase media, es decir, familias con ingresos menores a los 250.000 dólares anuales (el 98% de los estadounidenses).
Sin embargo, el mandatario aseguró que no apoyará la extensión de los recortes impositivos para el 2% más rico de los hogares, en respuesta a la reciente propuesta en ese sentido del jefe de los republicanos en la Cámara de Representantes, John Boehner.
El presidente dijo que las políticas de Boehner no representan otra cosa que "reducir más impuestos para los millonarios y reducir más reglas para las corporaciones´´.
Según explicó Obama, la economía estadounidense no puede afrontar, como proponen los republicanos, "gastos por 700.000 millones de dólares en los próximos 10 años para darles recortes impositivos de unos 100.000 dólares a familias que ya son millonarias".
De cara a las elecciones legislativas que se celebrarán en el país dentro de dos meses, en las que los demócratas podrían perder su mayoría en ambas cámaras, la cuestión de los impuestos se ha convertido en un tema candente. La serie de rebajas impositivas iniciadas por Bush expira a fin de año a menos que el Congreso la renueve.
La oposición republicana quiere que se mantengan las ventajas fiscales, por considerar que lo contrario sería pernicioso para la ya de por sí maltrecha coyuntura económica de Estados Unidos. Obama y los demócratas, en cambio, proponen nuevos planes para reactivar la actividad.
En ese sentido, el mandatario anunció nuevas medidas para tranquilizar a los electores inquietos por una reactivación económica que tarda en dar frutos, con una tasa de desempleo estancada en 9,6%.
Obama aludió nuevamente a su plan de 50.000 millones de dólares para la construcción y renovación de infraestructuras en Estados Unidos, anunciado el lunes pasado en Wisconsin. El mandatario subrayó que los congresistas republicanos se oponen a este tipo de medidas. "Es necesario combatirlos con uñas y dientes", exclamó.
Entre las medidas anunciadas por Obama se incluye un plan destinado a autorizar a las empresas a deducir de sus impuestos el costo total de sus inversiones. El programa consistiría en 200.000 millones de dólares en reducciones impositivas durante dos años, que en su mayor parte serían luego reembolsadas al Estado

Comentá la nota