Fue en un acto en el Pentágono, como parte del homenaje nacional a las víctimas de los ataques de 2001. “Osama bin Laden no nos amenazará nunca más”, afirmó. La campaña electoral hizo un alto.
Tanto la ceremonia que tuvo lugar en Ground Zero en Nueva York como las que se desarrollaron en el Pentágono y en Pennsylvania, donde cayeron los otros dos de los cuatro aviones, fueron muy emotivas. Hubo muchas lágrimas y mucha oración.
La política, sin embargo, se coló subrepticiamente en los discursos y en los comentarios de los analistas del área.
“Cuando se escriban los libros de historia, lo que quedará del 11 de setiembre no será ni el odio ni las divisiones sino un mundo más seguro, un país más seguro y gente más unida que antes”, dijo Obama, quien aprovechó la ocasión para reivindicar el golpe devastador que impartió a la red terrorista Al Qaeda y a su líder, responsables de los ataques. “Osama bin Laden no nos amenazará nunca más”, dijo el actual presidente quien –de acuerdo al último sondeo de The Washington Post – ha logrado salir del empate que tenía con Romney con un 50% contra 44% de intención de voto para los comicios del 6 de noviembre.
Acusado de no ser un candidato fuerte en materia de política exterior y seguridad nacional, Romney aprovechó el discurso que pronunció en Reno (Nevada) ante miembros de la Guardia Nacional para hacer algunos planteos. Dijo que “la salida de tropas de Irak y Afganistán no puede ser una excusa para vaciar” al Ejército estadounidense “a través de cortes presupuestario devastadores”.
“Siempre se pueden encontrar lugares para poner fin al despilfarro, pero no cancelar programa tras programa, poner en peligro misiones críticas y recortar en calidad de equipos y entrenamiento”, dijo Romney quien respetando la tregua no atacó directamente a Obama.
“Desearía poder decir que el mundo es menos peligroso ahora, que es menos caótico. Pero vivimos en un época de turbulencia y perturbaciones”, agregó. Según el republicano, el objetivo debe ser completar una transición exitosa con las fuerzas de seguridad afganas al final de 2014.
Con su discurso, Romney intentó contrarrestar las críticas que le hicieron por no haber mencionado a las tropas desplegadas en Afganistán al aceptar su nominación durante la Convención Nacional Republicana. Pero lo cierto es que, incluso en el seno de su partido, muchos consideran que Romney no tiene suficiente experiencia en seguridad nacional. De hecho, ya hay analistas que lo comparan con el candidato a presidente demócrata de 2004, John Kerry, quien fue acusado de no tener ningún tipo de conexión con las Fuerzas Armadas. Ayer el diario electrónico Político comenzó a hablar de la “Kerryzación” de Romney.
Cabe recordar que en aquel año un grupo de veteranos de Vietnam, llamados los Swift Boat Veterans, hicieron una campaña tan virulenta contra Kerry que dañó enormemente su candidatura. Chirs LaCivita, un consultor republicano que en aquel momento asesoraba a los Swift Boat, dijo que siempre hay que recordar que un candidato no está compitiendo únicamente para ser “presidente sino también para ser Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas”.
Los asesores de Romney lo defienden diciendo que, como la economía es el problema número uno de los estadounidenses, han preferido poner todo el acento sobre ese tema. Pero el argumento no es convincente teniendo en cuenta que, hasta que no regresen las tropas de Afganistán, el país sigue en guerra.



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