Para el mandatario, el país árabe está "mejor" que en 2003, cuando se produjo la invasión
"Como su comandante en jefe y en nombre de una nación agradecida, estoy orgulloso de decir por fin estas palabras: bienvenidos a casa", dijo Obama a cientos de soldados reunidos en la base militar de Fort Bragg, en el estado de Carolina del Norte.
"Es un momento histórico para nuestro país y para nuestro ejército", indicó Obama, que elogió los sacrificios de los militares desde marzo de 2003, cuando comenzó la invasión de Irak liderada por Estados Unidos.
"Los últimos soldados estadounidenses se desplazarán hacia el Sur y cruzarán la frontera de Irak con la cabeza bien alta", señaló el mandatario, arropado en todo momento por su esposa, Michelle. "Uno de los capítulos más extraordinarios de la historia de los militares estadounidenses llegará a su fin. El futuro de Irak estará en manos de su gente", subrayó Obama ante los militares y sus familias.
El último contingente estadounidense regresará de Irak el 31 de diciembre. Los militares estadounidenses pasaron los últimos meses cerrando sus bases y transfiriendo el control a los iraquíes. Obama ordenó el final de las operaciones en Irak a mediados de 2010.
Tras una primera retirada de efectivos, permanecieron en el país unos 50.000 soldados, con la misión de entrenar al ejército iraquí y supervisar la seguridad de las bases. Poco a poco, ese contingente se ha retirado del país y el último grupo de soldados concluirá definitivamente la misión el último día del año.
Durante su intervención, el mandatario fue interrumpido con aplausos y vítores en varias ocasiones por los soldados congregados en Fort Bragg, una base militar que sufrió 202 bajas durante la guerra. Obama les aseguró a los militares que Estados Unidos responderá por ellos con "cientos de miles de puestos de trabajo para aquellos que sirvieron en el ejército".
Obama se refirió en su discurso al largo y sinuoso camino de la guerra, teniendo en cuenta que muchos de los soldados que fueron a Irak eran muy jóvenes. "Ustedes, la generación del 11 de Septiembre, se han ganado un lugar en la historia", señaló el presidente, y recordó que gracias a la labor de las tropas en Irak y Afganistán, "[Osama] Ben Laden no volverá a caminar sobre la faz de la tierra" y Al-Qaeda está mucho más debilitada.
El mandatario estadounidense mencionó también la violencia sectaria que desgarró el país y recordó a los más de 4500 soldados estadounidenses que perdieron la vida. En los nueve años de guerra, Washington desplegó a un millón y medio de efectivos en Irak, de los que más de 30.000 resultaron heridos.
"El Irak de hoy no es un sitio perfecto; quedan aún grandes desafíos. Pero nuestras tropas dejaron un país que es soberano, estable e independiente, con un gobierno elegido por sus ciudadanos", afirmó el mandatario. "Es un gran logro; estamos construyendo una nueva asociación entre nuestras naciones y estamos poniendo fin a una guerra no con una batalla final sino con una marcha final hacia casa", añadió.
La invasión de Irak fue diseñada por la administración de George W. Bush y contó con el apoyo de Gran Bretaña, entre otros países. Las operaciones comenzaron en marzo de 2003 y dos meses después Bush dio por "cumplida" la misión tras el control de Bagdad por las tropas estadounidenses. Desde entonces, se estima que murieron en el país árabe más de 60.000 iraquíes. Según estimaciones de la Casa Blanca, la guerra en Irak tuvo un costo de alrededor de un billón de dólares.
La retirada de Irak marcará el fin de un conflicto bélico que la administración Bush justificó ante la comunidad internacional con acusaciones de que el dictador iraquí almacenaba armas de destrucción masiva y tenía vínculos con Al-Qaeda, hechos que nunca fueron probados. Cuando Obama llegó a la presidencia, en 2009, recibió el legado de Bush y centró su estrategia en una progresiva transferencia de poder a las autoridades iraquíes. Según las encuestas, tres de cada cuatro estadounidenses respaldan la retirada de las tropas.
Mientras Estados Unidos realiza los preparativos para replegar a sus últimas tropas, la violencia no cesa en Irak. La explosión de dos coches bomba dejó anteayer dos nuevas víctimas mortales. Atentados similares mataron a 187 personas en noviembre, según el gobierno iraquí.
Agencias AP, EFE y DPA .

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