Obama, cada vez más complicado por Afganistán

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KABUL.- La indignación por la matanza de 16 civiles afganos a manos de un soldado norteamericano se tradujo ayer en un doble revés para la estrategia del presidente Barack Obama en Afganistán.

A la exigencia del presidente afgano, Hamid Karzai, para que las tropas de la OTAN se retiren de las zonas rurales del país se sumó un anuncio de los talibanes, que decidieron romper las negociaciones con la Casa Blanca.

Los anuncios paralizan las dos principales vías para dar fin a la guerra que comenzó hace diez años. Una parte de esa estrategia de salida descansa en transferir gradualmente la autoridad a las fuerzas afganas, mientras que otra es involucrar a los talibanes en alguna clase de negociación política con el gobierno afgano.

Karzai pidió al secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta, de visita en el país, que los soldados de la OTAN abandonen las aldeas de Afganistán y permanezcan en sus bases, tras la matanza de civiles perpetrada el domingo pasado. El mandatario afgano propuso hacerse cargo de la seguridad del país en 2013, un año antes de lo previsto.

"Las fuerzas de seguridad afganas tienen la capacidad para mantener la seguridad por sí solas en zonas rurales y en las aldeas", subrayó Karzai, según un comunicado difundido por la presidencia afgana.

La declaración del mandatario coincidió con el malestar expresado por algunos legisladores afganos con Estados Unidos por haber sacado del país al soldado inculpado en la matanza. El militar, cuya identidad no ha sido revelada, está acusado de matar a nueve niños y a otros siete pobladores de comunidades cercanas a su base. Los parlamentarios afganos deseaban juzgarlo en su país.

Karzai le expresó a Panetta que el tiroteo del fin de semana en el sur de Afganistán fue "un acto cruel" y que se debe hacer todo lo posible para evitar incidentes similares en el futuro.

De las palabras de Karzai se desprende claramente que al mandatario afgano se le ha agotado la paciencia. Desde hace meses se suceden los escándalos en los que están involucrados soldados norteamericanos: un "escuadrón de la muerte" que mata arbitrariamente a civiles y los mutila, marines que orinan sobre cadáveres de talibanes, ejemplares del Corán que se queman en la base de Bagram. Y ahora el militar que en mitad de la noche salió de su base en la provincia de Kandahar y abrió fuego indiscriminadamente, dejando un saldo de 16 muertos, entre ellos niños y mujeres.

"Episodios como el de Kandahar han dañado durante años las relaciones entre Afganistán y Estados Unidos", dijo Karzai tras su reunión con Panetta. Y subrayó que el último incidente era la razón por la que exigía la retirada de los soldados de la Alianza Atlántica de las zonas rurales y el adelanto en la transferencia de autoridad.

Con esa petición, Karzai arremete de nuevo contra las operaciones nocturnas de las tropas dirigidas por la OTAN, que sin embargo considera estas redadas una de sus mejores armas en la lucha contra los talibanes. Karzai pidió insistentemente el fin de las denominadas batidas nocturnas, exigencia que hasta la fecha las potencias extranjeras ignoraron. Esas intervenciones son también el punto central de la polémica en el acuerdo de cooperación afgano-norteamericano, que se demora desde hace meses. Sin las batidas nocturnas y encerradas en sus bases, las tropas extranjeras no tienen prácticamente sentido.

El reclamo de Karzai generó nuevas dudas sobre la estrategia de transición en Afganistán. Pero Jay Carney, vocero del Departamento de Estado norteamericano insistió ayer en que la transición en Afganistán estará completa en 2014, tal como estaba previsto.

Ruptura

Para complicar aún más a Obama, los talibanes anunciaron la ruptura de las negociaciones con Washington, iniciadas a principios de año con la apertura de una oficina política del grupo afgano en Qatar.

En un comunicado, los talibanes acusaron a Estados Unidos de mantener una actitud "vacilante y errática" en las negociaciones. "El Emirato Islámico -como se autodenominan los talibanes- ha decidido suspender todas las conversaciones con los norteamericanos hasta que clarifiquen su posición y demuestren buena voluntad para cumplir con sus promesas", afirma el comunicado.

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