Obama busca evitar el "abismo fiscal"

Demócratas y republicanos intentan llegar a un acuerdo
WASHINGTON.- Uno de los grandes temas ausentes de la campaña electoral norteamericana, el llamado "abismo fiscal", compuesto por una serie de recortes al presupuesto y alzas impositivas que podrían entrar en vigor en enero, comenzó ayer a ser el eje de una pulseada entre legisladores demócratas y republicanos.

El presidente Barack Obama busca reunir apoyo en el Congreso para lograr un alza de impuestos a los ricos (los que ganan más de 250.000 dólares anuales), mientras que los republicanos sostienen que eso devastará a los "creadores de empleo".

Pero lo cierto es que si no se logra un acuerdo en las próximas siete semanas entrará en vigor el drástico plan acordado en agosto de 2011, con recortes de gastos estatales y aumentos de impuestos por un total de 600.000 millones de dólares.

Los futuros de las acciones estadounidenses caían ayer ante la preocupación de que si no se llega a un consenso el país más rico del mundo podría caer en la recesión.

Y las repercusiones por este debate se extienden incluso más allá del territorio norteamericano.

El grueso de las monedas latinoamericanas operan esta semana con una tendencia a la baja porque los inversores buscan activos más seguros ante la incertidumbre sobre si Estados Unidos podrá evitar un fuerte ajuste fiscal.

Búsqueda de apoyo

En busca de apoyo para su plan de concentrar el esfuerzo en el aumento de los impuestos a los más ricos, Obama se reunió ayer con los líderes de las organizaciones sindicales y hoy lo hará con los directores de grandes empresas.

El objetivo es aprovechar el impulso de la reelección y las actuales dificultades que tiene el Partido Republicano en la búsqueda de un nuevo camino tras la derrota electoral.

La Casa Blanca también habría organizado algunas misiones del presidente fuera de Washington, siempre con el objetivo de promover su plan y presionar al Partido Republicano, que tiene la mayoría en la Cámara de Representantes, mientras los demócratas dominan el Senado.

El plan de Obama prevé reducir el déficit fiscal de cuatro billones de dólares en diez años, sobre todo con nuevos impuestos por 1,5 billones, subiendo la alícuota del 35 al 39,6% de los ingresos personales superiores a 200.000 dólares al año y sobre los familiares por sobre 250.000 dólares.

Esta medida aportaría 440.000 millones de dólares en diez años.

Por su parte, la cúpula del Partido Republicano parece haber suavizado sus posiciones respecto de las sostenidas durante la campaña electoral, admitiendo en los últimos días que el aumento de impuestos podría ser parte de un acuerdo. Pero el consenso todavía está lejos y la fecha de vencimiento es el próximo 2 de enero.

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