Obama acusó a los republicanos de querer enfrentar a ricos y pobres

El mandatario afirmó que las posiciones ultraconservadoras de los candidatos opositores promueven el “darwinismo”, y que son de una derecha tan extrema que considerarían al ex presidente Reagan como “un adicto al comunismo”.

El presidente estadounidense, Barack Obama, lanzó ayer un furibundo ataque contra el Partido Republicano, del que dijo que con sus actitudes ultraconservadoras promueve “una especie de darwinismo”. Ante un auditorio compuesto por editores de medios, señaló que los republicanos han abrazado una derecha extrema que haría que hoy hasta el ex presidente derechista Ronald Reagan (1981-1989) fuera considerado por ellos como un “adicto al comunismo”. Redondeando lo que fue un verdadero discurso de campaña, reiteró que el destino de los Estados Unidos está indisolublemente ligado al futuro de la clase media.

A los postres de un almuerzo servido en la Asociación Nacional de Editores, en Washington, el presidente disparó las baterías contra las propuestas republicanas para reducir el déficit y las tildó de “receta para tocar fondo”. Fue allí que, en su discurso de ayer, introdujo por primera vez las frases de “coqueteo” con la clase media, a la que volvió a presentar, como ya lo viene haciendo, como la “clase exitosa” de la sociedad estadounidense y, por ello, como el actor clave para alcanzar una solución que asegure un crecimiento duradero.

Obama se extendió en las críticas a la propuesta de presupuesto 2013 presentada por el Partido Republicano la semana pasada, que se centra en los recortes de los programas sociales para reducir el abultado déficit público (ver aparte). “Es un Caballo de Troya, disfrazado como un plan de reducción del déficit, es realmente un intento de imponer una visión extremista sobre nuestro país”, destacó, para luego disparar con munición gruesa: “Con esa propuesta –dijo–, los republicanos conducen a una especie de darwinismo social en el que ricos y pobres están enfrentados.”

Para Obama, el plan republicano es contrario a la historia de los Estados Unidos, donde la “prosperidad no se logró gracias al éxito de unos cuantos ricos sino de la mano de una clase media fuerte y creciente”. Pese a que su auditorio de ayer no era precisamente electoral, Obama quiso dar a su discurso un tono de tinte popular, al estilo del que pronunció en diciembre de 2011 en Kansas, cuando abrió la campaña electoral con miras a la elección presidencial del 6 de noviembre, en la que se postula a la reelección.

El presidente pronunció su discurso mientras se celebraban las primarias republicanas en Maryland, Wisconsin y el Distrito Federal, y aprovechó para acusar a todos los aspirantes presidenciales conservadores de promover políticas económicas fracasadas. “Destruir las cosas que son necesarias para una economía sana y duradera –educación y formación, investigación y desarrollo– es una fórmula para hundirnos en un pozo”, señaló.

Obama urgió al Congreso a aprobar su propuesta conocida como “Regla Buffett”, que busca que aquellos que tengan ingresos anuales de más de un millón de dólares paguen un 30% de impuestos. Según el jefe de Estado, los estadounidenses no pueden permitirse elegir a un presidente republicano en momentos en que el mercado laboral sigue débil y la deuda pública es abultada “después de dos guerras, dos recortes masivos de impuestos y una crisis financiera sin precedentes”.<

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