“Nunca dejé de ser miembro del Tribunal de Cuentas”, dice Elda Pértile

La diputada por el Frente Chaco Merece Más confirmó el fallo definitivo de la Corte Suprema de Justicia para recuperar su cargo y plantea también una indemnización económica emergente del juicio político al que la sometió la mayoría rozista del Poder Legislativo que el 7 de agosto de 2001, que la dejara cesante como vocal del Tribunal de Cuentas y condenara a no poder ejercer cargos públicos durante cinco años.

Cuando el martes por Internet ingresó en la página web de la Corte Suprema e hizo la consulta del expediente encontró la novedad: “Fallo definitivo: desestimada”, y eso le permitió inferir el fin de la odisea. Sabe que no será notificada de esa decisión porque el recurso fue presentado por la Legislatura. “Se entiende que se desestimó el recurso extraordinario ante la Corte”, dijo a Radio Universidad de la UTN. Esto implica que queda firme la sentencia obtenida acá, en el tribunal provincial, y que privó de efectos jurídicos a la sentencia dictada por la Sala de Sentencia de la Cámara de Diputados en el juicio político al que se la sometió.

Una bandera

Fue en la gestión de la presidenta de la Legislatura Alicia Mastandrea cuando se recurrió con un recurso extraordinario, y éste lo elevó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Pértile afirmó que durante todo este tiempo estuvo siguiendo la evolución “desde la página web de la Corte, en consultas de expedientes, por sumo interés que uno tiene”.

Pértile abrazó esta causa como una bandera a la que le dio vigencia e interés. Así lo manifestó permanentemente en su lucha por llegar a la justicia ante tamaña sanción de la que fue objeto. Así obtuvo la sentencia definitiva, que dispuso hacer lugar a la acción promovida y que privó de efectos jurídicos a la sentencia dispuesta entonces por la sala de sentencia de la Cámara de Diputados.

Ayer recordó que la sentencia que le dio razón fue dictada por un tribunal ad hoc constituido por sorteo, tras la recusación a los jueces del Superior Tribunal de Justicia. “Fue una sentencia favorable para mí, excepto el voto del doctor Rolando Toledo, al que había recusado, pero que no se apartó, aunque fue el ministro coordinador de Ángel Rozas”, apuntó.

Era obvio que había más que “empatía personal” entre Toledo y los diputados de Rozas que votaron su destitución. “En consecuencia, no podía ser distinto su voto, por lo que fue el único voto en contra que obtuve, mientras que el resto del tribunal votó privar de efecto jurídico a la sentencia de la Cámara de Diputados, que me destituyó”, dijo al fundamentar su posición frente al despojo sufrido.

También puso énfasis para señalar el efecto de la decisión que dispuso el Superior Tribunal de Justicia ad hoc al “privar de efecto jurídico a la sentencia que dictó la Cámara de Diputados, que significa decir que nunca existió esa sentencia, que nunca tuvo efecto jurídico, que nunca dejé de ser miembro del Tribunal de Cuentas y que nunca se tuvo que haber designado a nadie en mi lugar, porque mi lugar estaba ocupado por mí y no estaba vacante”.

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