Los nuevos hombres fuertes, sin relación con De la Sota

Abal Medina (jefe de Gabinete) y Lorenzino (ministro de Economía) no tienen tradición peronista. Para los delasotistas sus encumbramientos no son buenas noticias. De Vido, el único vínculo.
Los encumbramientos de Juan Manuel Abal Medina (jefe de Gabinete) y Hernán Lorenzino (Ministro de Economía) como nuevos hombres fuertes del segundo mandato de Cristina Fernández, no son buenas noticias para José Manuel de la Sota.

De la oficialización del nuevo gabinete nacional, la única sonrisa para el futuro gobernador es la permanencia de Julio De Vido en Planificación Federal, la cartera que maneja la obra pública nacional.

El flamante ministro de Economía junto a Diego Bossio, quien seguirá al frente de la 
Administración Nacional de Seguridad Social (Anses), conformarán la dupla con la cual De la Sota deberá buscar un acuerdo por el déficit de la Caja de Jubilaciones, que el año próximo trepará a los 1.500 millones de pesos.

Lorenzino –actual secretario de Finanzas de la Nación– es un hombre de confianza del futuro vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, lo que significará una continuidad de la política económica.

Probablemente –especulan en el PJ local– la prolongación de la escasa sintonía que el Palacio de Hacienda mantuvo con Córdoba en los últimos cuatro años.

El 20 de agosto pasado, Boudou vino a la ciudad de 
Córdoba para participar de la inauguración de la exposición organizada por la Sociedad Rural. Llegó acompañado por el joven Bossio. Luego de la rápida visita a la muestra en La Perla, Boudou viajó a Mendoza, donde lo aguardaba Lorenzino para cerrar el primero encuentro de “La gran Makro”, una organización kirchnerista creada por el actual ministro de Economía e integrada por jóvenes economistas y estudiantes de Ciencias Económicas, que tienen como objetivo defender la política económica que los K vienen implementando desde 2003.

De todas formas, más allá 
de que el sucesor de Juan Schiaretti no tiene vínculos con los nuevos hombres fuertes del cristinismo, un futuro miembro del gabinete provincial minimizó la situación. “De la Sota negociará directamente con Cristina. Luego los funcionarios deberán cumplir lo que les diga la Presidenta”.

Esta lectura optimista del futuro funcionario contrasta con un dato de la realidad. El 29 de agosto pasado, la Presidenta recibió a Schiaretti en la Casa Rosada.

Le prometió resolver el problema de la deuda con la pro­vincia por el déficit de la Caja 
y otros compromisos que la 
Nación no cumplió en materia de obra pública. Nunca hubo solución y a fin de año la deuda alcanzará los 1.700 millones 
de pesos.

Tanto los futuros funcionarios provinciales como los schiarettistas admitieron ayer que para negociar un acuerdo político con la Presidenta, el interlocutor seguirá siendo el secretario de Legal y Técnico, Carlos Zannini. También De Vido por el tema de la obra pública, cuyo reparto depende de las coincidencias políticas.

En el Ministerio del Interior seguirá Florencio Randazzo, un dirigente del PJ bonaerense. De la Sota no tiene relación con el funcionario. El pasado 17 de noviembre cuando concurrió a Río Gallegos al homenaje a Néstor Kirchner, en el Día del Militante –en diálogo con este diario– Randazzo cuestionó a Schiaretti. Además, dijo que estaba dialogando con De la Sota.

Pocos minutos después, en la misma capital santacruceña, el gobernador electo lo desmintió. “Hasta que asuma no voy a iniciar ninguna negociación con la Nación, pero vamos a dialogar. No somos sordos, no?”, respondió De la Sota ante una consulta de La Voz del Interior.

Viaje compartido

El 17 de noviembre pasado, De la Sota viajó a Río Gallegos a un homenaje a Néstor Kirchner. En ese encuentro se vio con Abal Medina, Randazzo, Parilli y Zannini, entre otros encumbrados funcionarios K. Sólo hubo saludos protocolares.

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