Recién el promediar la tarde de ayer se esperaba que el intendente José Manuel Córdoba hiciera su presencia física en el edificio central del municipio, es decir más de 24 horas después de haber asumido por cuarta vez la jefatura de la segunda ciudad más poblada de Santa Cruz.
Caleta Olivia (agencia)
No obstante, prácticamente la totalidad de los miembros de su gabinete, habían acudido desde hora temprana a ese lugar para ajustar detalles de la tarea que desarrollaron en su primera jornada de gestión, bajo la coordinación del flamante titular de la Secretaría General, Osvaldo Cabrera.
Cabe señalar que este funcionario confirmó que finalmente el lunes por la tarde se concretó allí mismo el encuentro con el ex intendente y actual vicegobernador Fernando Cotillo a fin de formalizar el acta de transferencia administrativa al nuevo gobierno, aunque del mismo no tomó parte José Córdoba.
Los funcionarios del nuevo gabinete no solo recorrieron los diversos sectores laborales de su competencia ubicados en ese y otros edificios dispersos en el ejido urbano, sino que también tomaron contacto directo con empleados y operarios.
Paralelamente, muchos de ellos ocuparon parte del día en acomodar los despachos que se les asignara, pero en algunos casos tuvieron que ingeniárselas para conseguir mobiliario.
A modo de ejemplo, el propio Secretario General heredó una oficina vacía y probablemente ello le trajo a la memoria aquella famosa frase del recordado boxeador Oscar “Ringo” Bonavena cuando dijo que en el ring quedaba solo porque le sacaban hasta el banquito.
MUY OCUPADOS
Uno de los funcionarios más activos fue el titular de la cartera de Deportes, Cultura y Turismo, Daniel Brizuela, quien sucesivamente estuvo en el edificio del Centro Cultural, luego en el Complejo Deportivo Ingeniero Kundsen, en la Oficina de Turismo y en el Club Náutico, donde se están preparando nuevos jóvenes para reforzar el cuerpo de guardavidas municipales.
Por su parte, la responsable de la Secretaría de la Mujer y la Familia, Lucila Rementería, recorrió el Hogar de Ancianos, la Subsecretaría de la Mujer (allí confirmó en el cargo a Marisa Leno) y el Hogar de Protección de Niños, aunque hasta ayer no había fijado su propia sede.
Pero seguramente la mayor tensión laboral la acusó el flamante secretario de Hacienda, el contador Gustavo Barbosa, quien ni siquiera tuvo tiempo para atender insistentes llamadas telefónicas que le formulara este medio periodístico.
JUAN DOMINGO, UN MADRUGADOR
En el edificio del Concejo Deliberante el primero en llegar fue el justicialista Juan Domingo Cabrera quien lo hizo a las siete de la mañana y rápidamente se instaló en el despacho que anteriormente ocupara la concejal Iris López.
Como hecho significativo debe destacarse que en ese ámbito, todos los ediles recibieron de sus pares salientes el mobiliario y equipos de computación en condiciones normales y además las oficinas estaban limpias. Sólo se llevaron pertenencias o elementos personales, como el caso de Facundo Prades, quien cedió su despacho a Juan Acuña Kunz.
A su vez, la ahora titular de la Secretaría de la Mujer, Lucila Rementería, legó el suyo a Víctor Chamorro, en tanto que Juan José Naves ocupa el que perteneció a Osvaldo Cabrera y Manuel Aybar el que fuera de Ana María Pizutto.





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