Desde la Cámara Inmobiliaria informaron que en la mayoría de los casos los nuevos costos de este impuesto deberán ser absorbidos por los inquilinos. Las subas anuales de los montos de los contratos serán de un 20 por ciento
Luego de que el proyecto para modificar la ordenanza referida al impuesto municipal tomara estado parlamentario, muchas dudas comenzaron a circular sobre cómo impactaría a la franja de la población que vive en una propiedad alquilada. Al respecto, Héctor Raúl Recalde, vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria local, informó a La Mañana que como en la mayoría de los contratos de locación se establece que el pago de la Tasa Municipal, el agua y las expensas (en el caso que hubiere), corre por cuenta del inquilino. "Eso quiere decir que impactará directamente en ellos. Si bien no va a haber modificaciones inmediatas en el alquiler, el costo de esos tres ítems va por separado y los inquilinos deberán pagarlos", aseguró a este diario.
Si bien en algunos casos en los contratos de alquiler se pauta que estos impuestos van incluidos en el monto total, éstos son los menos, y los aumentos deberán ser saldados por los propietarios. "El precio del alquiler, en esos casos, no se puede modificar, porque el monto ya se pacta de antemano. Al momento de entrar en vigencia se fija ese monto. En la mayoría de los casos impactará a los inquilinos", explicó Recalde.
Subas
De aprobarse el proyecto de ordenanza, el incremento de la Tasa sería "entre un 50 y 60 por ciento", aunque el porcentaje aún no está definido. Se estima que un propietario de la zona céntrica deberá pagar un monto que ronda los cuarenta pesos, mientras que en los barrios, serán ocho pesos mensuales.
Estas subas, que de aplicarse comenzarán a regir en enero de 2012, se combinarán con los aumentos contractuales de los alquileres, que según informaron rondarán el 20 por ciento.
Según Recalde, los precios de los alquileres se establecen según el principio de la oferta y la demanda. Desde hace varios años, el déficit habitacional de Formosa ha causado una importantísima demanda de propiedades para alquilar, la cual supera "ampliamente" la oferta. "Es el problema de siempre, sobre todo para el sector de ingresos medios, porque no son propietarios. Hay muy poco acceso a créditos hipotecarios que permitan llegar a cumplir el sueño de la casa propia", aseguró Recalde.
Esta situación finalmente repercute en los precios, que año a año son más elevados.
"Sabemos que estos aumentos no siempre se corresponden con la inflación real, pero también esas subas se tienen que hacer en función de las posibilidades de los inquilinos. Si todos los artículos de primera necesidad tienen un aumento importante, sabemos que al inquilino le queda menos para pagar el alquiler. Esas cuestiones también hay que contemplarlas. En definitiva, los valores de los alquileres se establecen en función de la oferta y la demanda, llegando a un punto de equilibrio", afirmó el empresario.
En el ámbito de los alquileres de locales comerciales la situación es diferente. En estos contratos se establece un incremento semestral del orden del cien por ciento. Al ser inmuebles de altísima demanda, y muchas veces sobrevaluados por su ubicación estratégica-comercial, los incrementos suelen ser mayores.
"Esto es algo que durará hasta que no se elimine esta restricción que permite el desfasaje de los contratos que se estableció en la época de la convertibilidad, cuando no había inflación. Ahora, sabemos que hay una inflación muy grande, a pesar de que el INDEC no la reconozca, que anda entre un 25 y un 30 por ciento. Este concepto sería bueno que se maneje para que no haya desfasaje en los contratos", advirtió Recalde a este matutino.
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