Nuevos aumentos de precios de carnes y el consumo familiar sigue en descenso

Comerciantes locales afirman que desde el inicio del año los cortes subieron entre un 30 y un 40%. En las pollerías no hubo subas, pero la gente compra cada vez menos
El proceso inflacionario que se vive en todo el país sigue modificando las costumbres de los formoseños. Por las constantes subas de los precios de los diferentes cortes de carne y los altos valores del kilo de pollo, el consumo familiar de estas proteínas sigue en franco descenso. Comerciantes locales afirmaron a este Diario que desde el inicio del 2011 los cortes de vaca incrementaron sus precios entre un 30 y un 40%. En las pollerías no hubo nuevas subas, pero la gente "ya no compra como antes".

El fenómeno, que se viene dando hace varios meses, involucra a familias de diferentes poderes adquisitivos, que tuvieron que modificar sus dietas a raíz de los altos costos de consumir carnes, prácticamente a diario.

Según los propietarios de frigoríficos consultados, esta semana los distintos cortes de carne sufrieron un nuevo aumento en su valor, que rondaría entre un 5 y un 10 por ciento, dependiendo la calidad. Estas leves modificaciones se vienen dando prácticamente una vez por mes, informaron, y desde el inicio del año los costos se incrementaron entre un 30 y un 40 por ciento. "Al público, el consumo bajó de manera notable. La gente no lleva la misma cantidad de carne de vaca que llevaba antes y trata de comprar aquella que sea más provechosa. Los cortes con hueso se tratan de evitar y algunos prefieren consumir carne de cerdo, que es un poco más barata en algunos casos", señaló un empresario.

También en los supermercados el consumo se modificó y allí la gente compra no por cantidades, sino midiendo el consumo en el valor que están dispuestos a pagar. "Lo más común es que te digan dame diez pesos de carne molida o quince de otro corte. La mayoría trata de "estirar" ese poco de carne con mucha verdura, pastas o arroz", dijo a La Mañana un carnicero que se desempeña en un supermercado céntrico.

Pollo

Otro fenómeno similar ocurre con la carne de ave. Si bien el precio del cajón de veinte kilos de pollo se mantiene a 220 pesos, el consumo se frenó "de forma notable", informaron. "La gente viene, pregunta y se va. Los consumidores que son frecuentes siguen llevando por cantidades, pero los particulares compran muy poco", aseguraron.

Ya en febrero de este año, un informe de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes y derivados de la República Argentina (CICCRA) informaba que el consumo de carne en el país durante 2010 fue el más bajo en ocho años. Durante el 2010 el mismo era de un estimado de 58,8 kilos per cápita al año, luego de haber alcanzado un promedio de 68,4 kilogramos en años anteriores.

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