Dos nuevos atentados suicidas en Rusia dejan 12 muertos

Dos nuevos atentados suicidas en Rusia dejan 12 muertos
Fue en Daguestán, en el Cáucaso, cuando fuerzas de seguridad detuvieron un auto y el conductor explotó el equivalente a 200 kg de TNT. Poco después, en medio de la gente que se acercó, otro hombre vestido de policía se voló por los aires.
Al menos 12 personas murieron en ataques suicidas perpetrados ayer en el Cáucaso Norte, dos días después de que un doble atentado suicida en el subterráneo de Moscú causara 39 muertos y decenas de heridos, según informó el Ministerio ruso del Interior.

De acuerdo con esa fuente, dos hombres se volaron por los aires en la ciudad de Kisliar, en la república federada rusa de Daguestán. Uno de ellos vestía un uniforme militar, añadió el ministerio citado por la agencia de noticias Interfax. Las vidas de algunos de los 28 heridos que dejó el atentado de todavía estaban en peligro al cierre de esta edición.

El presidente ruso, Dmitri Medvedev, y el primer ministro, Vladimir Putin, presumen que los instigadores de estos últimos atentados son los mismos de los dos ataques con bomba al metro en Moscú. Y anoche, el líder de los islamistas en el Cáucaso Norte, Doku Umarov, se atribuyó los atentados en el metro de Moscú (ver Pág. 25).

El atentado en la ciudad daguestaní de Kisliar se produjo cuando fuerzas de seguridad detuvieron a un vehículo para su control, en las cercanías de una escuela donde no había niños en el momento de la explosión. Tras detenerse, el conductor del vehículo detonó un explosivo con una potencia de 200 kilos de TNT, dijo un portavoz policial.

Cuando en el lugar de los hechos comenzaron a concentrarse gran número de personas, un hombre que vestía uniforme policial se detonó a su vez por los aires, en un el segundo atentado.

Cerca del sitio del ataque hay oficinas del Ministerio del Interior y del servicio de seguridad interna ruso, el FSB. Entre las víctimas se cuentan sobre todo policías.

Los analistas creen que, con esta nueva serie de ataques, los insurgentes islamistas quieren dejar atrás sus recientes derrotas y hacer una demostración de fuerza en su lucha por la instauración de un Estado islámico independiente.

Después de numerosos atentados, los rusos dudan de que la política de dureza implementada hasta ahora por Medvedev y Putin logre sus objetivos. Muchos temen una espiral de violencia, ataques y contraataques. Sobre todo en la capital, destacan los psicólogos, el miedo a nuevos atentados se expande entre sus más de diez millones de habitantes.

El primer ministro ruso amenazó con perseguir a Umarov y "eliminarlo". El martes había dicho que buscaría y sacaría "de sus cloacas" a los autores del doble atentado contra la red de transporte.

La investigación apunta a mujeres suicidas vinculadas a grupos del Cáucaso.

Mientras todavía los moscovitas lloran a sus muertos, anoche los habitantes continuaban con temor a nuevos atentados. "La meta de los terroristas es amedrentar a la población, lo que no vamos a permitir", anunció Medvedev.

Por la noche unas 3.000 personas se manifestaron en el centro de Moscú contra el terror. Otra movilización no autorizada de opositores al gobierno terminó con detenidos. Y se denunció que fue golpeada la ex disidente soviética y militante de los derechos humanos rusa Liudmila Alexeeva, de 82 años, informó Interfax.

Sobre los atentados, el Kremlin ordenó elaborar un sistema de seguridad para el servicio de transporte para brindar mayor protección a puntos críticos como estaciones de tren, avenidas importantes o el tren.

El FSB atribuyó los atentados suicidas del metro de Moscú a terroristas caucásicos.

El jefe del Consejo de Seguridad, Nikolai Patrushev, enfatizó que la amenaza terrorista procede del Cáucaso Norte. Rusia hará todo lo que esté a su alcance para dar cuenta del líder terrorista Umarov, indicó Patrushev.

Medios rusos difundieron el nombre de un checheno, cómplice de los dos atentados en Moscú así como la descripción de dos mujeres que habrían colaborado. Y Putin ordenó al ministro del Interior, Rashid Nurgaliyev, que refuerce el despliegue policial en el Cáucaso norte. La seguridad se reforzó en los edificios públicos de la región, como había ordenado Nurgaliyev, que anunció una "dura respuesta" a los terroristas.

Desde Chechenia, tanto el enviado especial para los derechos humanos en esa república, Nurdi Nurjashiyev, como el presidente del Parlamento regional, Dukuvaja Abdurajmanov, advirtieron contra juicios prematuros.

Tan sólo el año pasado murieron en el Cáucaso Norte más de 1.000 personas, entre ellas muchos civiles, en enfrentamientos entre lasfuerzas de seguridad rusas, bandas criminales y rebeldes islamistas.

Saldo mortal. Los pies del otro suicida que cometió el atentado de ayer. Detrás, oficinas de seguridad y del Ministerio del Interior de Daguestán.

Horror. Un inspector revisa los restos despedazados de uno de los terroristas que se había disfrazado de policía y se inmoló en el atentado.

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