Un joven con antecedentes penales cuyo paradero se desconoce en la actualidad se convirtió en el nuevo sospechoso de haber cometido el crimen del taxista Antonio Toledo, que conmocionó a Ushuaia a comienzos de mayo.
La persona a la que buscaban se habría domiciliado en ambos lugares indistintamente, aunque al momento del operativo no pudo ser hallada y se especula con que podría haber abandonado la provincia, según publicó el portal Actualidad TDF.
La hipótesis judicial que trascendió a pesar del secreto de sumario impuesto por el magistrado, es que este joven estuvo en Ushuaia durante la semana en que aconteció el asesinato. En los allanamientos secuestraron varios objetos, entre ellos un cortaplumas y dos teléfonos celulares.
La última novedad en torno a la investigación había sido el secuestro de un vehículo VW Gol rojo del interior de un taller mecánico de chapa y pintura, para ser sometido a diferentes pericias. También habían allanado la vivienda del propietario del auto en la zona de Andorra y la casa de un familiar que estaba deshabitada.
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