El sistema para refrescar la cabina en verano, furor entre los camioneros, ya se instala en taxis y remises. Cuesta la mitad que un A/A.
No es un aire acondicionado, ni un ventilador de techo adaptado, ni una simple toma de aire común y corriente. “Enfría gracias a la humedad”, confió a Día a Día Juan de Dios González, propietario de GyG, la firma que tiene la representación de una de las marcas más vendidas: Neil. “Tiene detrás un depósito de agua que con una bomba lleva el líquido arriba del equipo. El agua moja un filtro y, esa humedad, se envía al interior de la cabina gracias a un ventilador”, precisó.
El sistema se instala en el techo de los autos, en un hueco de 30 por 40 centímetros ubicado, en general, entre los dos asientos. “Tiene un sistema de control de temperatura del agua y demás elementos”, dijo González.
Un dato importante es que no utiliza el circuito de agua del motor, va todo por separado. De esta forma, no le genera un mayor esfuerzo al auto. “Esa es una de las razones que más hace que taxistas y remiseros lo instalen, porque a diferencia de un aire acondicionado tradicional, sólo va conectado a la batería para hacer funcionar la bombita y el ventilador”, puntualizó.
Un detalle que permite que “eche frío” sin tener un compresor, es que tiene un sistema de pre-enfriado del agua con la que se empapa el filtro. Según sus inventores, aunque el agua del depósito esté a 80 grados, sigue enviando aire fresco a la cabina.
“En los días de más calor y más humedad, no enfría como un aire acondicionado, pero es más que suficiente para un auto”, dijo González.
Del camión al tacho. El sistema ganó popularidad entre los camioneros hace algunos años y luego se empezó a instalar en utilitarios. “Para este verano, ya comenzamos a ponerlos en autos”, contó González.
Otro dato que lo diferencia del aire acondicionado es que, además de no generar un esfuerzo extra al motor ni mayor consumo, lo eligen porque se trata de aire “sano” y “no hace mal a la garganta”.
Sin más vueltas. Se instala en el día y cuesta desde cuatro mil pesos, según el modelo. “Varían en los accesorios, como diferentes plaquetas o luces”, explicó González.
Se puede instalar en cualquier vehículo. Tiene cuatro toberas de aire con las cuales se puede dirigir el “viento fresco” hacia todos los pasajeros del auto.
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