El presidente de la Pastoral Universitaria de Buenos Aires Guillermo Marcó cuestionó ayer la definición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que estableció mediante un fallo que "no es punible" la interrupción del embarazo en víctimas de violación”.
Marcó sostuvo que ese fallo “es una manera de legalizar el aborto sin que pase por el Congreso" y sostuvo que “ no se está castigando al violador sino a la persona que fue engendrada, que no tiene nada que ver con el acto punible”.
Marcó afirmó que “nadie minimiza el daño que representa una violación pero “una desgracia como esa no se borra con un crimen” y agregó que la Iglesia siempre defenderá la voz de quien no tiene voz, que es el inocente que está ahí adentro”.
Ser autónomo
El sacerdote apuntó que “ actualmente ya no hay duda de que la vida comienza en la gestación, ese hijo es un ser autónomo del cuidado de la madre para crecer. No habría diferencia entre matar una persona y practicar un aborto".
Derechos humanos
Advirtió que “de esta manera "va a ir cualquier mujer a decir a un hospital público que la violaron y, como no hay manera de comprobar si eso es verdad o no, el médico tiene la obligación de practicar el aborto, de acabar con una vida inocente y entonces ”se vuelve un método de regulación de la natalidad”.
El presidente de la Pastoral Universitaria de Buenos Aires se mostró sorprendido por la posición de las organizaciones de derechos humanos que defienden el aborto. “No lo entiendo, promueven salvar a las ballenas, pero no se preocupan por los seres humanos”, enfatizó.
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